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El municipio Pedro Betancourt, ubicado en el suroeste de la provincia de Matanzas, está integrado por los antiguos municipios de Bolondrón y por el que llevaba su nombre, otorgado a él en homenaje al mayor general del Ejército Libertador. Cuando se fundó en 1825, el pueblo se llamó Corral Falso de Macuriges.
Durante sus casi 29 años de vida, la Casa de Cultura municipal MarÍa Villar Buceta ha acumulado significativos logros en su trabajo con el Movimiento de Artistas Aficionados y con la comunidad.
Desde la creación del Taller Literario Municipal Rubén MartÍnez Villena en 1974, han surgido importantes figuras que cultivan los diferentes géneros, como Dania Rodríguez, escritora de teatro, narrativa para niños y crÍtica literaria, merecedora de la Medalla Raúl Gómez García, entre otros lauros nacionales; y Miriam Rodríguez, miembro de la UNEAC, igualmente ganadora de innumerables premios, su obra Trino Ámbará fue seleccionada para participar en la Feria del Libro de Guadalajara del año 2003.
El concurso provincial literario María Villar Buceta, es convocado cada año por la Dirección Municipal de Cultura de Pedro Betancourt, en coauspicio con la Casa de Cultura Municipal. Al evento se suman la biblioteca Manuel Navarro Luna, la librería y el círculo Amigos del libro.
La actividad literaria se ha visto afectada en los últimos tiempos, por las mismas carencias que padece el resto del país. Sin embargo, los escritores del municipio no han dejado de cosechar logros. A ellos se suman las recientes publicaciones, por la editorial Matanzas, de libros infantiles de los autores Regla Caridad González, Yoandry Martínez y Martha Teresita Tarifa, Obras presentadas en la última Feria Provincial del Libro, y esperadas aún por el pueblo.
El escritor Carlos Alberto Pérez Triana, también ha publicado su cuento “Bailando en las sombras”, en una antología de la editorial mexicana Benma.
Habitualmente, lectores y escritores pueden encontrarse en los espacios Entre poemas y canciones, y Poesías de invierno, momentos que aspiran a compartir con otros creadores del país y de la propia Atenas de Cuba. Para alcanzar ese objetivo, los promotores literarios proyectan una jornada literaria, a celebrarse en abril del próximo año, con el apoyo del Municipio de Cultura. Este evento se llevará a cabo durante la premiación del concurso Rubén Martínez Villena, que en esa ocasión, cumplirá treinta y cinco años de instituido.
Con vistas a la próxima semana de la cultura betancureña, del 16 al 22 de diciembre, se preparan también diversas actividades. La librería ha reservado una selección de títulos, que aunque para los habaneros ya son historia, aquí constituyen novedad. Un libro de cocina será, posiblemente, el mayor “gancho” con que cuentan los organizadores para impulsar su mini-miniferia: 221 formas de preparar el arroz, de la Editorial Oriente, compilada por el periodista José Ignacio Fleites Adán. Uno de los troquelados de la Editora Abril, La casona embrujada, de Reinaldo Álvarez Lemus, forma parte del breve arsenal infantil tan esperado y vendido en cualquier territorio. Otras atractivas propuestas como Tiempocero, antología de ciencia ficción; Réquiem por María Soledad, novela de Ernest Pépin, editada por Arte y Literatura, y una antología de poesía puertorriqueña, serán presentados por primera vez, en el antiguo poblado de Macuriges.
En 1959 Pedro Betancourt era considerado uno de los municipios de la provincia de mayor diversidad cultural, si se tiene en cuenta el desarrollo de la música, la danza, la artesanía, la literatura oral, la celebración de fiestas populares. Hoy, las duras condiciones económicas han hecho sus estragos, sin embargo, ese auge de géneros se mantiene vivo en sus proyectos, gracias al entusiasmo de promotores y aficionados.
Aquí, como en cualquier municipio cubano, se sucede un acontecer literario que no logra transgredir las propias fronteras betancureñas, pero que no por ello es menos importante, para su propio desarrollo cultural signado por una rica tradición.
