Apariencias |
  en  
Hoy es domingo, 24 de noviembre de 2019; 1:12 PM | Actualizado: 22 de noviembre de 2019
<< Regresar al Boletín
No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 7 No 8 No 9 No 5 No 6 No 4 No 3 No 1 No 2
Página

Continúa la Semana de Autor con Padura

La Ventana, 29 de noviembre de 2012

Luego de que la doctora Pogolotti, prestigiosa ensayista, vicepresidenta de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y presidenta de la Fundación Alejo Carpentier, iniciara la segunda jornada de la Semana, el panel continuó con “Leonardo Padura: condenado a ser libre”, de Elizabeth Mirabal, miembro de la Fundación Alejo Carpentier y directora de Bisiesto, revista de la Muestra de Cine Joven-ICAIC.

Elizabeth articuló su discurso a través de la acertada combinación de un análisis serio sobre la labor periodística de Padura, y sus recuerdos de una entrevista que le hiciera hace seis años junto a Carlos Velasco, en la que «con cierta timidez, cuando faltaba poco para concluir, no pudimos postergar más nuestra curiosidad y lanzamos una de esas preguntas que quizás no le hacen a Paul Auster. ¿A qué se debía aquella fidelidad a Mantilla? Como se sabe, y como puede haberlo intuido Padura en ese instante, preguntábamos de otra manera las razones de la fidelidad a Cuba. Una fidelidad que se extendía no solo al hecho de permanecer en uno u otro sitio, pues no se deja de ser cubano por cruzar una frontera. Nuestra inquietud en realidad buscaba desentrañar las razones por las cuales uno de los autores más atronadoramente exitosos de su generación, pudiendo limitarse al público seguro fuera de la Isla, persistía en escribir esencialmente con las claves para un lector cubano y mantenerse haciendo un periodismo de servicio a través de crónicas y comentarios sobre temas sociales, políticos y culturales que casi siempre encontraban el modo de imprimirse o pasarse de un correo a otro».

Evaluó y caracterizó su periodismo, marcado por un aliento literario que (puede pensarse) «se convierte en un entrenamiento de Padura con vistas a su ya decidida carrera como escritor de ficción. Sin embargo, suponer una tendencia escapista y hasta evasiva por los años que lo ejercita, no podría ser más equivocado. En este sentido, sigue un camino inaugurado por escritores cubanos como Carpentier o Arenas, al percatarse de que hablando del pasado se puede poner en entredicho el presente».

Más adelante señaló que «cada crónica pudiera leerse entonces como la descripción de un síntoma que aqueja a una sociedad enferma. Esos malestares van desde la violencia en sus más variadas manifestaciones hasta el desplazamiento de la pelota como deporte nacional, el baile como medio de solaz o el carnaval como afirmación de una pertenencia. Aunque parezca lo contrario, las preocupaciones más temibles del escritor no giran en torno a lo material, sino que giran en torno a ello, en tanto causa directa del daño espiritual. No por gusto dice que experimenta la sensación de un mundo que lo rechaza, no por lo que es, sino por lo que siente. El lenguaje directo y hasta descarnado que esgrime en esta zona de su periodismo, apunta a tratar aquellas temáticas que muchas veces se comentan en el mermado espacio público cubano, sin lograr alcanzar una resonancia en el sistema de prensa. El compromiso que Padura siente ha adquirido, es el acicate que lo impulsa a concluir sus trabajos con líneas de deseo y hasta de sentencia, en un tono ríspido, incluso pesimista. Escribe para dotarnos de una válvula de escape, pero sin duda, también para quienes toman las decisiones políticas».

Y si inició su alocución con la pregunta que le hiciera a Padura una no tan lejana tarde de junio, cerró, no por azar, con la respuesta que este le diera:

En Mantilla nació mi bisabuelo, nació mi abuelo, nació mi padre, nací yo; si hubiera tenido hijos, hubieran nacido aquí también, y la relación con este barrio no es ya la relación de alguien que vive en un lugar, es la de alguien que pertenece a un lugar, y esa es, fundamentalmente, la relación que yo tengo con Mantilla: una relación de pertenencia. Cuando miro mis propios recuerdos, mi propia vida aquí en el barrio, me doy cuenta de que formo parte de él, como lo forma la calzada, como lo forma un poste de la luz, soy algo que está dentro de la vida de este lugar, por mi propia existencia...

A continuación, Carlos Velazco, jefe de redacción de la revista Unión, presentó “Escenas de Cuba sin Leonardo Padura”.

Al reflexionar sobre los motivos que convierten a Padura en un bestseller en su país, Carlos dijo: «ningún otro autor cubano vivo, salvo él, mantiene un diálogo tan vital con sus lectores naturales, ni es tan buscado, seguido, necesitado».

Sus anécdotas y reflexiones confirieron a la tarde una cuota de buen humor, al decir, por ejemplo, que «en el 2006, con la Feria del Libro, asistí como iniciado al otro sueño de todo lector de Leonardo Padura, porque hay determinados sueños que, efectivamente, se pueden comprar, la presentación de la tetralogía Las Cuatro Estaciones, todas juntas, y para mayor conmoción, la entonces reciente La neblina del ayer. No existen palabras para describir el horror de una cola por un libro de Padura. El nivel de deshumanización al que pueden llegar los individuos en ella, hombres y mujeres muy bien ubicados en la perfecta hilera que a la hora señalada se desarticulará por completo, que no miran al lado ni hacia atrás para poder decir después "no te vi" a cualquiera de sus conocidos».

En otro momento expresó: «Pienso que si el 9 de octubre de 1955 Leonardo Padura no hubiese nacido, o si unos cuantos batazos espectaculares en su adolescencia nos hubiesen ganado a otro pelotero de Series Nacionales o Grandes Ligas, o si su promedio académico del preuniversitario solo le hubiese sido suficiente para la carrera de Geología, o si en el año 1975 hubiese abierto la especialidad de Historia del Arte en la Universidad de La Habana, no se habría producido alteración alguna en el transcurrir monótono de la historia del país. Cuba continuaría siendo la misma, pero sin Padura. Es decir: un panorama literario aburridísimo (…) Y se comprenden, y se comprenderán mejor las décadas finales del siglo XX y estas primeras del XXI, gracias a trabajos como sus artículos y crónicas en IPS, y no, por supuesto, gracias a las agendas temáticas de los medios nacionales».

El cuarto panelista de la sesión fue Manuel García Verdecia, poeta, traductor, profesor y editor, mención del Premio Casa de las Américas 2010. Con su ponencia “Leonardo Padura: el escritor como detective”, analiza y valora la obra de Padura, especialmente La novela de mi vida y El hombre que amaba a los perros, títulos que considera de gran solidez estructural y de los cuales, en función de ilustrar su parecer, leyó algunos fragmentos que enfrascan a los personajes en una búsqueda detectivesca por la verdad.

Aseveró que «lo detectivesco en la obra de Padura no involucra necesariamente la presencia de un detective. Resulta, en primer lugar, de una perspectiva de trabajo que implica la exploración tenaz de datos relevantes sobre aspectos poco o nada difundidos de nuestra realidad social para hacerlos manifiestos en su red de conexiones, causas y consecuencias, redondeados por los hilos de la ficción que le confieren unidad y coherencia. En tal sentido hay que decir que Padura es un narrador de la más raigal estirpe realista, como lo pueden ser Mario Vargas Llosa, Carlos Fuentes o Sergio Ramírez, en los que la ficción se ajusta a completar y anudar firmemente lo real. Autores que aspiran a la novela total, o sea, la que trata de mostrar la mayor diversidad de contextos en que se suscitan los acontecimientos que narran».

Concluyó su intervención tras afirmar que «en sus novelas, lo detectivesco es, más que un fin, instrumento de penetrar en la quemante realidad para hallar la verdad que deja germinar la razón y la justicia, mientras que la historia es una claraboya que arroja luz sobre nuestro momento. Su obra, mejor que distraernos plácidamente intenta enfrentarnos a ámbitos y prácticas que debemos conocer para azuzar la lucidez y el ánimo reactivo con que derrotarlos. Nos ofrece un ejemplo de ética intelectual, de hondura humana, así como de eficaz rigor».

Una vez finalizado el panel, en el segundo momento de la tarde, Padura conversó con los presentes sobre su relación con el periodismo y lo que este representó en su vida. Para hacerlo, fue necesario desandar el camino transitado desde sus días de estudiante de Letras y colaborador de varias revistas del país como El caimán barbudo o La Gaceta de Cuba.

Afirmó que cuando le preguntan por la relación entre el periodismo y la literatura él responde que no hay una relación, sino una conexión entre una y otra forma de expresar una misma realidad de acuerdo al fin que tendrá, publicación en un libro, o de carácter periódico.

Se reconoció privilegiado durante la época en que escribió para Juventud Rebelde, donde pudo trabajar con “absoluta libertad”, sin fechas de entrega, sin límites de cuartillas. Por aquellos días descubrió que con estructuras, lenguajes y recursos propiamente literarios se podía hacer periodismo, un periodismo diferente, en el que incluso llegó a entrevistar a un muerto para poder obtener de este el punto de vista de una única persona que contara toda la historia de ciento veinte años de un pueblo.

Confesó que, sin querer dejar totalmente el periodismo, llegó el momento en el cual sentía el apremio de abrirse a otros campos: combinó entonces su tarea periodística en la agencia IPS con la escritura de sus novelas. Al respecto comentó que «Si bien el periodismo que hice en Juventud Rebelde me preparó para las novelas que comencé a hacer en los años noventa, esas mismas novelas me prepararon para hacer el periodismo que había empezado a hacer y que sigo haciendo hasta hoy».

Admitió que el principio que adoptó en los primeros tiempos lo conserva hasta la fecha: tratar de hacer un periodismo que no se agote en sí mismo, con su lectura, escritura y circulación inmediata, sino que tenga una cercanía mucho más permanente a determinadas realidades.

Ofreció sus consideraciones sobre la posible relación que pueda tener la literatura con respecto al periodismo y diferencia entre hacer periodismo y vivir de él. Recordó que un gran número de novelistas del siglo XX, e incluso del XIX, practicaron el periodismo, que fue una profesión que les permitió conocer y desarrollar capacidades de reflexión sobre la realidad, que obliga a tener respuesta rápida, agilidad.

Casi al final comentó: «descubrí que uno tiene suficiente sensibilidad para mirar la realidad, y la capacidad para poder escribir después de ella; eso es periodismo, el resto, técnicas que las aprendes con un manual».

El coloquio, las interrogantes y el debate que siguieron señalaron hacia algunos tópicos, no demasiado lejanos a los discutidos durante la sesión, pero que despiertan siempre interés y generan multiplicidad de criterios. La tarde cerró, pero el camino quedó abierto para las siguientes jornadas.

Tomado de La Ventana

María Virginia y yo
Sindo Pacheco
K-milo 100fuegos criollo como las palmas
Francisco Blanco Hernández y Francisco Blanco Ávila
Enlaces relacionados
Reforma constitucional
Decreto No. 349
Editorial Letras Cubanas
Editoriales nacionales
Editorial Capitán San Luis
 
Página
<< Regresar al Boletín Resource id #37
No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 7 No 8 No 9 No 5 No 6 No 4 No 3 No 1 No 2