López Sacha en Libro a la carta
Libro a la carta, espacio dirigido por el conocido periodista Fernando Rodríguez Sosa, tuvo como invitado al crítico, guionista y escritor Francisco López Sacha..jpg)
Durante el encuentro, el anfitrión que tiene destinadas algunas preguntas a su huésped, empieza con una inevitable: ¿cuándo Sacha se decide a comenzar en el mundo de las letras?
El interlocutor explica que quiso ser cantante de rock al escuchar a los Beatles, anhelo que abandonó pues en aquella época se prohibía ese tipo de música y también porque se había dado cuenta de que no sería un buen falsete. Más tarde, Waldo Leyva lo empujó hacia la crítica. Se inicia con poesía, en 1977. A los 27 años escribe su primer texto de ficción y se gradúa de letras en Manzanillo.
La novela es el género más trabajado por López Sacha, según él mismo confesó. Sin embargo, ha sido el que menos le han publicado. Opina que se debe escribir divorciándose de la realidad, por eso cuenta ahora con poco tiempo para dedicarle.
No coincide con lo dicho por Jorge Luis Borges que un cuento está hecho de ripios, piensa que el cuento es primo de la poesía, mientras la novela está divorciada de estos dos géneros pues contiene y abarca en sí muchas otras cosas.
Sobre su labor docente, López Sacha refiere que comenzó cuando se vio precisado a impartir teatro por problemas económicos, situación que lo puso en el camino de las tablas y le sirvió para conocer y ampliar los conocimientos que tenía de esta rama. A pesar de ser un buen guionista, no desea ver a ninguno de sus personajes literarios en escena pues se considera una persona tímida.
Escoge como tema para impartir sus clases, películas como Fresa y Chocolate, El paciente inglés y La amante del teniente francés. Considera que para llevar al cine un excelente ajuste literario se debe buscar un buen adaptador guionista ya que los lenguajes son diferentes.

Aunque varios cuentos suyos han sido adaptados a la televisión, expresó que no tiene interés en este medio pues no ofrece las posibilidades artísticas que brinda el cine, que revoluciona muchas veces su lenguaje.
Tiene en proyecto el ensayo “Cinco aproximaciones a la música en la narrativa latinoamericana”, que verá la luz en Cuba y México.
Nos dejó saber que de las muchas antologías por él realizadas, La isla contada es una de sus preferidas. Esta recopilación, que recoge el cuento cubano contemporáneo de la década de los 80 y principios de los 90 del pasado siglo, posee un prólogo de Manuel Vázquez Montalbán. Gracias a esto, el libro se editó en España, Brasil y Portugal, y le permitió cobrar la suma de 45 dólares, que en ese tiempo era toda una fortuna.
Al decir del invitado, el cuento de hoy posee otro ritmo, es como un remanso y no tiene la misma calidad de los finales del siglo pasado, aunque sí su influencia. El cuento de los 90 hizo toda una revolución mezclando matemática, filosofía, dramaturgia. En cambio, la novela para él, respira otro aire, pues ha hecho gran avance y goza de la fuerza que tuvo en la década de los 60, “el año de gracia”. Tomó como ejemplo a El cielo sometido, La novela de mi vida, Los viajes de Miguel Luna.
Ahora, a sus sesenta años, tendrá la oportunidad de realizar el sueño de sus dieciocho: darle un espacio a la música, haciendo textos de música para la web. Escribirá sobre rock y pondrá los trabajos a disposición de los internautas, en el bloc que posee el escritor y guionista de Fresa y Chocolate, Senel Paz. Ya ha escrito catorce que, asegura, devendrán un libro. De ellos, elige para leer el número catorce, e indica que se titulan igual que su numeración.
Al término de la entrevista, Fernando Rodríguez Sosa formula la recurrente pregunta de quién es Francisco López Sacha: Un amigo de todos —responde el invitado—, distante y peregrino, pero erguido en su idea y su función.
