Zurita cuenta sus experiencias en la dictadura militar chilena
GUADALAJARA, Jal.— Por los sucesos fuera de lo común que le ha tocado presenciar, la vida de Raúl Zurita es muy «biografiable», comentó el jueves pasado el escritor colombiano David Jaramillo durante la lectura de sus poemas que el mismo narrador chileno ofreció al publico de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL).
Pero para Raúl Zurita, nacido en 1950, considerado uno de los clásicos de la poesía chilena, el que desde joven haya pertenecido al partido comunista, fuera detenido y torturado por la dictadura militar de Augusto Pinochet, son sólo episodios de una «vida común», de alguien que tuvo ciertas ideas y sueños que intentó realizar, pero que sufrió el destino de millones de chilenos con la dictadura militar de Augusto Pinochet.
«Nuestras vidas tenían un rumbo y cambiaron radicalmente. Sufrí el destino de tantos y tantos chilenos», comentó en entrevista el autor, quien mañana presenta en la FIL de Guadalajara su libro homónimo, Zurita, un volumen de casi 800 páginas donde el narrador relata su experiencia durante el día del golpe de Estado de Augusto Pinochet en Chile, el 11 de septiembre de 1973.
«No es mi biografía, es un libro que toma como base mi experiencia», advierte el autor de Purgatorio (1979) y Anteparaíso (1982). «Es el relato básico de mi existencia, es el testimonio de que estoy vivo», añade este poeta que alguna vez intentó cegarse arrojándose amoniaco a los ojos y quemó su mejilla con un fierro ardiente, para expresar la impotencia frente a la realidad.
El autor, cuyos textos están plagados de los sucesos que experimentó durante la dictadura militar, asegura que la poesía es un gran arte que se está muriendo.
«Si un día llegara un marciano y la única información que tuviera del mundo fueran los libros de poesía, llegaría a la conclusión de que en el mundo no pasaba absolutamente nada, la poesía no tiene ya nada que decir. Estoy muy cansado de toneladas y toneladas de poesía autista que se publica, que no son más que una muestra del derrumbe de la poesía».
Y es que para el escritor, un poeta debe dar cuenta de todo lo que sucede a su alrededor. «Para mi, como lector, una obra que no me dé cuenta del mundo, que no tenga una relación política, no me interesa absolutamente para nada. Si una obra sólo da cuenta de las emociones privadas, de la soledad, la angustia, el desamparo, la desilusión sentimental, esas cosas no valen nada», asegura.
«Los poetas deberían ser las voces que registran, en nombre de sus comunidades, todo aquello que se siente, que se percibe», añade.
Sin embargo, Raúl Zurita asegura que en Chile actualmente existen excelentes jóvenes poetas y no duda que con las redes sociales se están generando nuevas formas de escritura: «No me cabe la menor duda que hay ya grandes artistas que están trabajando en eso. No es lo que me correspondió a mi, yo soy un dinosaurio que muere con la escritura. No me cabe duda que hay tipos extraordinarios ahí. Seguramente las redes ya tienen a su Miguel Ángel, a su James Joyce, a su Shakespeare, espero poder llegar a conocerlos», dice el poeta.
Cuando sucedió el golpe militar de Pinochet, Raúl Zurita tenía 23 años, y hoy, a sus 62 años espera que las manifestaciones estudiantiles que suceden en su país, y en otras partes del mundo, conquisten lo a que su generación le fue negado. «Espero que triunfen, que sea fantástico; nada de eso alcanzaré a ver, pero me alegro por los que lo verán. Espero poder presenciar un centésimo de esa lucha inmemorial que no se va a terminar nunca, salvo cuando se acabe la tierra”, comenta el poeta, quien se declara amante de Bob Dylan, a quien considera uno de los mejores poetas de Estados Unidos. «Con su música me aburro bastante, pero sus letras son alucinantes», confiesa el poeta.
Zurita, editado por Aldus, se presenta este domingo a las 18: 00 horas en FIL y el 4 de diciembre en la Ciudad de México.
Tomado de El Universal.mx