La coordenada perfecta: del sabado del libro pinero a las romerías de mayo
Se presentó este sábado 27 de abril del 2013, acá en Isla de la Juventud, a cargo del poeta Rafael Carballosa y en el portal de la librería Frank País, sita en el naciente boulevard pinero, el libro de Ensayo La coordenada perfecta (editorial El Abra 2012) del también poeta José Antonio Taboada del Toro. El volumen, que mereciera en 2005 el Premio de la Ciudad de Nueva Gerona, tránsita por su segunda presentación en lo que va de año, pues ya tuvo su espacio en la Feria Internacional del Libro, en La Habana. Acompañó al autor un nutrido público, entre los que se encontraban los más jóvenes poetas del territorio, para los que el ensayista-poeta otorgó un espacio crítico en su libro.
Rafael Carballosa agradeció el parto de un texto que calificó de histórico literario, ya que por primera vez se recoge impreso el paso de muchos poetas que anduvieron de transito o nacieron como aedas en esta segunda isla del archipiélago cubano.
El texto, de una manera muy coloquial y para nada académica, hace una especie de inventario cronológico de los poetas que tuvo la otrora Isla de Pinos, desde el catalán Antonio Ribot Fontseré que llegó en diciembre de 1837, con el grupo de avanzada de lo que sería después el sitio de confinamiento y deportación de la Colonia Reina Amalia. Ribot Fontseré contaba entonces 23 años y fue condenado por defensor y expositor de ideas socialistas, pues ya desde agosto de 1838, en la prestigiosa publicación periódica literaria El álbum, publica el primer poema dedicado a Isla de Pinos de que se tenga noticias: “¿No es verdad, isla ignorada?... ¿Yo soy tu cantor primero? ¡Oh! Sí, el primero soy yo”. Otro fue el poeta integrista Fernando Velarde, muy popular hacia 1860 por su libro Cánticos del nuevo mundo y conocido como el bardo de Hinojedo, de donde era oriundo en España. A Fernando Velarde debe nuestra isla un verso tan claro y profético como: “El sol cual globo de candente hierro, … Y ves tu porvenir en lontananza”. También se incluyen los más bisoños en el arte poético, como por ejemplo Liudys Carmona, ganadora del Premio de la Ciudad en 2010, y poetas de nuestra literatura más contemporánea como Paco Mir a quién se le atribuye y agradece ese raro talento de amalgamar generaciones de poetas que confluyeron en la isla hacia la dorada década de 1980, como fueron el avileño Roberto Manzano, los santiagueros Chely Lima y Alberto Serret, Monchy Font, los habaneros Soleida Ríos, y hasta los trovadores Xiomara Laugart y Alberto Tosca; los villaclareños Sigfredo Ariel, Jorge Hernández Pérez (HP), y Elena Corujo, entre muchos otros.
El mismo José Antonio Taboada es una de las cabezas visibles de una generación de poetas nacidos en la isla hacia los noventa, entre los que encuentran de igual modo Victor Hugo Ramallo e Ian Rodríguez. Y en ella quiero y debo incluir a pintores como Javier Guerra, Alexis Leyva Machado (Kcho), un trovador como Kelvis Ochoa y Nelson Medina, El Flaco.
Taboada dijo estar insatisfecho con este volumen, del que ya sueña una reimpresión para incorporarle nuevos hallazgos y un par de olvidos. De su libro asegura que es una especie de mapa poético en busca de identidad, donde poder dejar para el futuro la historia poética de esta pequeña ínsula, casi siempre olvidada hasta por algunos de sus cantores. Vale recordar que aquí también tuvo su estancia un poeta en pleno alumbramiento al mundo como nuestro José Martí cuando pasó dos meses y seis días, recuperándose de las dolencias del Presidio, en la finca El Abra de José María Sardá.
La coordenada perfecta, que toma el titulo de un verso de Paco Mir que atribuía a la Isla el don y la gracia de un sitio mágico para la poesía, se encuentra a la venta en todas las librerías pineras y en muchas otras de Cuba. Y la buena nueva es que muy pronto tendrá su presentación oriental en las venideras Romerías de Mayo, en Holguín, a donde ha sido invitado el poeta y ensayista José Antonio Taboada para presentar su obra. ¡Así que Abur, holguineros!
