De aniversarios En junio como en enero
En junio como en enero, revista teórico-crítica dirigida a lectores interesados en la literatura infantil y juvenil, en su más reciente edición rinde tributo al aniversario 45 de la creación de la Editorial Gente Nueva, gestora desde su seno del propio magazine que, con carácter trimestral, realiza la compleja labor de reflejar y fomentar las corrientes emergentes en cuanto publicaciones para niños y jóvenes se refiere, dentro y fuera de la Mayor de las Antillas.
En el editorial “Gente Nueva, 45 años después” se expresa:
“Colmada de buenas noticias, abre sus páginas nuevamente En junio como en enero, revista que en su cuarto de siglo celebra ahora los cuarenta y cinco de la casa editorial que le hizo ver la luz: Gente Nueva. Fundada el 31 de mayo de 1967, Gente Nueva ha pasado por distintas épocas, pero en cada una su máxima mejor ha sido brindar opciones de lectura a los más pequeños (y no menos inteligentes) de la casa. Artífice de inolvidables (e irrepetibles) primeras ediciones que marcaron época, de los más diversos encuentros teóricos, de un Pabellón infantil que ya sienta sus bases de buen hacer en la promoción del trabajo comunitario y el estímulo de los más disímiles talleres de creación, Gente Nueva se abre al futuro y a las nuevas tecnologías.
Publicar libros para niños y adolescentes en el siglo XXI es todo un reto. Estimular mejores y más sistemáticos hábitos de lectura entre los jóvenes, casi un sueño. Pero a nada de ello renuncia Gente Nueva, tesoro de papel donde se potencia el trabajo creador, la iniciativa y el tránsito hacia las nuevas tecnologías en asociación a formatos como el libro electrónico o e-books, el libro-audio y la multimedia”.
Al “príncipe de los cuentos infantiles” se dedica otro de los homenajes de la presente edición. Como es habitual, cada 2 de abril las letras universales festejan un nuevo aniversario del natalicio del célebre escritor danés Hans Christian Andersen y bajo la iniciativa del IBBY (International Board on Books for Young People) se escoge a un autor y a un ilustrador para la creación de un texto y una imagen alusiva a la personalidad y su repercusión en el ámbito literario mundial. En esta ocasión, los honores recayeron sobre el ensayista mexicano Francisco Hinojosa, autor de relevancia no solo en su tierra sino a nivel continental por su literatura crítica, divertida y desacralizadora; mientras la concepción visual del cartel fue realizada por un artista coterráneo, el también mexicano Juan Gedovius.
“Había una vez un cuento que contaba el mundo entero” es el texto galardonado, que junto a la imagen gestada de Andersen ven la luz en los primeros pliegos de En junio como en enero. Hinojosa, quien seduce en la lectura, relata que: “Había una vez un cuento que contaba el mundo entero. Ese cuento en realidad no era uno solo, sino muchos más que empezaron a poblar el mundo con sus historias de niñas desobedientes y lobos seductores, de zapatillas de cristal y príncipes enamorados, de gatos ingeniosos y soldaditos de plomo, de gigantes bonachones y fábricas de chocolate. Lo poblaron de palabras, de inteligencia, de imágenes, de personajes extraordinarios. Le permitieron reír, asombrarse, convivir. Lo cargaron de significados. Y desde entonces esos cuentos han continuado multiplicándose para decirnos mil una veces Había una vez un cuento que contaba el mundo entero”.
“Honrar, honra” legó a la posteridad el Apóstol de Nuestra Independencia, José Martí. A ello obedece que los homenajes en las páginas de En junio como en enero sean varios pero necesarios. Carlo Frabetti, quien visitara la nación antillana el pasado año en los agitados días de la XXI Feria Internacional del Libro y recibiera el Premio Dora Alonso de manos del Presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) Miguel Barnet, pudo comprobar desde los primeros instantes el cariño, el respeto y la admiración que profesa el público lector cubano por su obra literaria. Autor de la saga del enano Ulrico, reeditada por Gente Nueva, Frabetti ocupa el merecido sitial que le otorgan una serie de trabajos, contentivos en el monográfico que ha tenido a bien dedicarle la publicación.
Una breve revisión histórica de la ilustración de libros para niños en Venezuela es el artículo que presenta el escritor, investigador y crítico venezolano Fanuel Hanán Díaz, quien sustenta el criterio conclusivo de que “aún se deben abonar muchos terrenos, en especial el abordaje de técnicas como el óleo, el collage, el acrílico y la combinación más variada de estos recursos. Propuestas donde la experimentación, los sistemas de representación no figurativos y las relaciones de intertextualidad con las corrientes de vanguardia pudieran ser una rica fuente para el desarrollo de ilustraciones en los libros para niños”.
En tanto, preservar la historia para las nuevas generaciones es el llamado de la profesora y periodista María Luisa García, quien aboga por un espacio de mayor privilegio para la literatura de carácter histórico o científico escrita para niños y jóvenes, sin que el obligado lenguaje ameno y el enfoque idóneo de las temáticas demeriten ni un ápice la veracidad de lo referido. Afirma la autora del trabajo que las editoriales Pablo de la Torriente Brau y Abril transitan por buen trecho en este arduo sendero y para ello ejemplifica los valores de obras como Alba en América, compendio de historietas sobre la épica americana que incluye el discurso pronunciado por José Martí en la Sociedad Literaria Hispanoamericana, el 28 de octubre de 1893, testimonio de su oratoria vibrante, en aquella ocasión, dedicada a enaltecer el espíritu patrio del Libertador Simón Bolívar.
La sección Clásicos regala en esta oportunidad un ensayo introspectivo de la poetisa y escritora camagüeyana Ada Zayas Bazán, dedicado a Onelio Jorge Cardoso y su cuentística para niños. La autora llama la atención como a las puertas de las seis décadas de vida y ante una obra para entonces de trascendencia, nació su cuaderno Caballito Blanco. No era casual que el artista poseedor del don de la palabra descargase su ingenio y legase a las generaciones por venir un verdadero clásico de la literatura cubana. Hoy no existe espacio para la duda, “Cardoso nos ha dado una obra que nos traslada a un mundo estético y conceptual donde es muy difícil mantener intactas nuestras fibras. Su cuentística no podrá faltar en ninguna antología de la narrativa latinoamericana”.
Simplemente, “Gracias Rita”, es la evocación de Aldo Gutiérrez Rivera, editor de En junio como en enero, pues decir más sería regodearnos en la “ternura, suavidad de líneas, colorido, ingenuidad, armonía, coherencia”, expresiones todas del arte ilustrativo de Rita Gutiérrez Varela, artista que durante años marcó con su impronta creativa el rostro de nuestros libros infantiles.
Corona el cierre del número el trabajo consagrado a la sublime poesía y el profundo magisterio presente en las composiciones de la inolvidable Teresita Fernández, añorada remembranza de la escritora e historiadora del arte Alina Iglesias Regueyra.
