Ser o no ser… cada individuo tiene su propia respuesta
¿Lenguaje literario o audiovisual? Esa fue la polémica abordada en El jardín, espacio dedicado a la lectura y al debate que conduce habitualmente la escritora Marilyn Bobes, en el Centro Dulce María Loynaz.
En esta ocasión, las reflexiones giraron en torno a los textos de la narradora y pintora cubana Ana Lidia Vega Serova. “Misericordia”, cuento de ficción versionado en la televisión, fue escogido para el análisis.
“¡Oh, qué asqueroso resulta ver tres generaciones reunidas bajo un mismo techo! Es como un árbol viejo con retoños y con algunas ramas podridas y cayéndose.”
Con ese exergo de Ezra Pound, Serova introduce su historia, una que narra las frustraciones de una mujer paradójicamente solitaria, a pesar de estar rodeada de sus familiares.
En cada oración podía sentirse la agonía de su protagonista al enfrentar su rutina diaria: saberse engañada por su esposo, responsable de su madre enferma e incapacitada, y poco querida y valorada por su hija.
En un acto de misericordia, como sugiere el título del relato, o tal vez como un simple modo de proyectar su desesperación, este personaje alimenta cada tarde a los perros callejeros que encuentra; lo peculiar es que lo hace con vidrio que ella misma muele y disimula entre la comida.
¿Cómo trasladar el dolor, el ambiente sórdido y oscuro que la escritora describe? ¿Pierde veracidad el texto escrito en su versión audiovisual, o esta resulta más atrayente para el público?
La realización de “Misericordia” para la televisión corrió a cargo de Maryulis Alfonso Yero, estudiante del Instituto Superior de Arte de Camagüey. En quince minutos aproximadamente, esta joven directora resumió la historia de Ana Lidia Vega. Un tiempo que transcurre sin diálogos, aunque igual de rápido y trágico que el texto original.
Nuevamente la polémica: ¿lenguaje literario o audiovisual?, ¿qué prefiere el público, leer la obra y recrearla en su imaginación, o verla ya elaborada?
No importa cuántas versiones se hagan de un mismo texto, dijo Serova. Cada director, realizador… impondrá su interpretación y su modo particular de ver los acontecimientos. Igual que cada lector al encontrarse con la obra.
Resulta curioso entonces cómo, a pesar de la controversia, ambas autoras coinciden: “Una de las oportunidades que brinda el Arte es que cada individuo obtenga su propia respuesta” —dijo Maryulis Alfonso en una entrevista concedida a Juventud Rebelde en el 2011.
