Para conocer a Cirilo Villaverde como autor y patriota
Como una pieza musical tocada por tres pianos, que transporta nuestro espíritu; así nos lleva al siglo XIX cubano, lleno de azúcar, tabaco, ilustración y esclavitud, Cirilo Villaverde. Patriota entero y escritor, útil libro de Pedro Luis Hernández Pérez, Jorge Fredy Ramírez Pérez y Gerardo Ortega Rodríguez.
El equipo logra unir sus estilos en una juiciosa investigación biográfica, para poner a nuestro alcance aspectos interesantes y poco conocidos de la vida y obra del patriota Cirilo Villaverde de la Paz. Este hombre es considerado uno de los grandes escritores de la etapa colonial cubana, por sus relatos de vocación realista. Sus pinturas narrativas denuncian, a través de bien manejados acentos dramáticos, las aberraciones sociales que la colonia y la esclavitud generan. .jpg)
Villaverde nació en Pinar del Río en 1812, fue maestro, empleado de empresas y periodista. Comenzó a publicar en la Miscelánea de útil y agradable recreo, revista en la que aparecieron sus novelas “El ave muerta”, “La peña blanca”, “El perjurio” y “La cueva de Taganana”. También aparecieron textos suyos en Recreo de las Damas, Aguinaldo Habanero, La Cartera Cubana, Flores del Siglo, La Siempreviva, El Álbum, La Aurora, El Artista y Revista de La Habana. Su evolución es fruto de la tertulia literaria de Domingo del Monte, de la que fue asiduo participante.
Su novela Cecilia Valdés o La Loma del Ángel (1881) es considerada la novela nacional de Cuba. Por lo cual su lectura es indispensable para toda persona que quiera conocer variados detalles de la política y la vida cotidiana de la sociedad cubana de la década de 1830, donde se ubica la trama. Esta obra es uno de los puntos culminantes de la novela romántica cubana, y dio a su autor espacio indiscutible entre los clásicos cubanos de todos los tiempos.
Cecilia es una bastarda mestiza, cuyos trágicos avatares funcionan como excusa para exponer las injusticias y crueldades de la sociedad cubana colonial. Su autor utiliza esta metáfora –el cuerpo de mujer maltratado como el cuerpo de la nación– en sintonía con la sensibilidad del romanticismo, que dominó el panorama cultural de Latinoamérica durante casi medio siglo a partir de sus inicios, en la década de 1830.
Este recurso sería muy utilizado en nuestro continente por otros autores, que buscan definir los retos de sus naciones recién nacidas. Es el caso del argentino José Mármol, con su Amalia (1851), el colombiano Jorge Isaac, María (1867), y el ecuatoriano Juan León Mera, Cumandá o un drama entre salvajes (1879). De modo similar a Cecilia Valdés, cada país busca reflejar su “sensibilidad nacional.” Lo singular de la fábula cubana es la atención que da Villaverde a los detalles sociales, lo que la transforma a su relato en material documental de la vida de siglo XIX cubano.
Cirilo Villaverde no solo se destaca cono hombre de letras. En 1848 fue detenido por su participación en la Conspiración de Trinidad y Cienfuegos y condenado al presidio. Escapó por barco de La Habana y se radicó en Nueva York. Aunque viaja a Cuba con la amnistía de 1858, acaba regresando a Estados Unidos para seguir su labor intelectual e independentista. Muere allí en 1894.
El libro que Pedro Luis Hernández Pérez, Jorge Fredy Ramírez Pérez y Gerardo Ortega Rodríguez realizaron a propósito del bicentenario de Villaverde (28 de octubre de 2012), busca retratar en todas sus dimensiones al hombre contradictorio y sensible que fuera patriota entero y, por su patriotismo, buscó siempre con su escritura ser útil a la patria.
Este volumen muestra cómo se orientó Villaverde entre las contradicciones de una época compleja de Cuba, periodo de debate social y lucha armada contra la metrópoli, y atrapa desde las primeras páginas, que, como Cecilia Valdés, toma de la mano a quien lo lee y le lleva a andar La Habana.
