Dan a conocer premios del IX Encuentro de Estudios Literarios
Medio centenar de investigadores, promotores culturales y asesores literarios, se reunieron en la Biblioteca Nacional José Martí durante los dos días que sesionó el IX Encuentro de Estudios Literarios para debatir sobre experiencias y resultados de trabajo.
El evento, dedicado al 160 aniversario del natalicio de José Martí, rindió homenaje al bibliógrafo y ensayista Tomás Fernández Robaina, quien ha dedicado cincuenta años de su profesión a la benemérita institución.
Abordajes a la poética martiana, a la literatura dramática dentro y fuera de Cuba, a la cuentística femenina, al universo de Roberto Bolaño y José Lezama Lima, fueron algunas de las aproximaciones, así como la importancia de profundizar lazos y trazar nuevas estrategias de acercamiento a las propuestas que nacen desde la comunidad.
El jurado presidido por Sonia Almazán del Olmo, y compuesto por Roberto Zurbano y Elisa Cabrera Almeida, acordaron otorgar el primer premio al estudio “Lezama Lima y La Habana: crónicas de un espectador”, de Patricia Motorota Pedroso, por el acierto con que asume la autora una zona poco tratada de la obra lezamiana abordándola a través de una “orgánica conceptualización del espacio habanero que vincula el periodismo de Lezama con aquellos lugares, temas y personajes que abundan en su obra narrativa y ensayística”.
El segundo premio recayó en “Ovillejo: el hilo de la madeja”, de las autoras Lilia Machado Coello y Dalia González Castañeda, calificado de “texto ejemplar” del esfuerzo con que los asesores literarios logran resultados relevantes en un trabajo contínuo con la comunidad. El tercer premio lo obtuvo “De(s)madres en la cuentística femenina de la Revolución, de Verónica Alemán Cruz, por el “acercamiento novedoso del tema de la figura de la madre y su periodización en la narrativa cubana escrita por mujeres”.
Distinción Cisne Salvaje
El Centro Provincial del Libro y la Literatura de La Habana y el Centro de promoción Literaria Extramuros, organizadores del evento, entregaron la Distinción Cisne Salvaje a Tomás Fernández Robaina por su relevante contribución a los estudios culturales, sus notables aportes en el ámbito de la identidad y su sostenido vínculo con el universo académico y comunitario durante medio siglo de esfuerzo y dedicación.
Por su parte, Robaina agradeció el gesto y vaticinó que algún día será una ficha en un catálogo “pero convencido de que he asumido con mi actitud el compromiso de defender con claridad y sin ceguera la cultura de este país”.
También el autor de Hablen paleros y santeros conversó sobre los desafíos del género testimonio en la actualidad, las vicisitudes que enfrentó para publicar algunos de sus libros, y adelantó que ya está corrigiendo la última versión de “Recuerdo secretos de un bibliotecario”.
