Una singular campaña por la lectura
¿Cómo crear, desde la más temprana infancia, seres humanos cultos y —además de instruidos— educados? ¿Cómo convencer de la necesidad de un vicio más antiguo y menos aparatoso que los medios masivos contemporáneos? ¿Cómo entusiasmar a las personas, de cualquier edad, entre tanto engendro electrónico maravilloso, con el sencillo y tradicional arte de leer un libro? Las respuestas parece tenerlas Nerys Pupo, escritora a quien hemos venido visitando desde estas páginas virtuales durante las últimas semanas.
Con diseño de Danay Hernández y edición de la propia Nerys, su volumen Vamos a leer en familia, publicado en el año 2008 por la colección Para que Crezcas Conmigo, de la Editorial de la Mujer, atrae desde la cubierta misma (diseñada por Erik M. Rodríguez a partir de la obra de Juan Carlos García Marrero) que, cual cuadro de Chagall, representa a una chiquilla de largas trenzas volando entre sus sueños. Las atractivas y sintéticas ilustraciones interiores son de Abel Hernández y Lucía Alonso Hernández.
Se trata de un álbum ilustrado de gran formato que, como otros de la misma colección, hace un efectivo uso tipográfico para llenar de alegría y entusiasmo multicolor las páginas, blanquísimas como sábanas recién lavadas, donde se depositan sueños, poesías, apuntes, informaciones y consejos de la autora, quien, en tono confidencial, amistoso y maternal, experimenta constantemente con su público, sin cejar en su misión educadora.
Una presentación, nueve capítulos y un epílogo componen el volumen de más de doscientas páginas. Allí se proponen curiosísimas opciones sobre cómo construir una bebeteca en casa, un librero, una minibiblioteca, libros hechos a mano, plegables, álbumes, juegos con libros y un calendario para la lectura. También se habla del refranero popular cubano, del comportamiento adecuado de un niño lector, de la historia del libro y de su importancia, temas tratados de manera muy amena, instructiva e indagadora. La autora conferirá pareja relevancia a la lectura en un tomo ya amarillento o en una moderna computadora, sin discriminar por su aspecto externo, sino siempre teniendo en cuenta su capacidad de ofrecer conocimientos, habilidades físicas y destrezas literarias.
Enriquecido con adivinanzas, poesías, fragmentos de obras de la literatura universal, menciones a escritores disímiles e imprescindibles como Miguel de Cervantes, José Martí, Miguel Hernández y Nicolás Guillén, Dora Alonso, Mirtha Aguirre y Gabriela Mistral, el texto complementa su función didáctica —y no por ello menos artística— con buenos recordatorios como el de las palabras mágicas de la buena educación y del respeto entre los seres humanos —gracias, permiso, por favor— y la necesidad de ausentar de nuestro léxico aquellos vocablos ofensivos que crean enemistades y ambientes de violencia y agresividad, perjudiciales y peligrosos.
Y este es uno de los principales y más loables valores de Vamos a leer en familia, de Nerys Pupo, pues hablar de moral, ética, emociones y sentimientos en este veloz y utilitario siglo podría parecer poco adecuado, cuando se vive tan deprisa que se nos “olvida” saludar al vecino o ayudar a la abuela a limpiar o al viejito desconocido a cruzar la calle; o cuando en el transporte público se nos “pasa” darle el asiento —sobre todo, el no marcado— a la embarazada fatigada, algo que, lamentablemente, va haciéndose normal; o cuando se copia indiscriminadamente de Internet, o se proponen juegos a los más chicos sin velar por su utilidad ética y estética.
La autora afirma la posibilidad de un mundo mejor, si formamos a nuestros hijos, desde pequeños, en los preceptos universales del humanismo y el entendimiento social. Y, para ello, sitúa como eje insustituible a la familia. De ahí brota el título, abarcador y sintético, que suma y sujeta en el amor para proyectar buenos hábitos hacia la sociedad completa.
Importante, necesario y actual es este regalo de Nerys Pupo, que debería estar presente —al igual que el resto de su ya imponente colección— en todas las bibliotecas escolares del país. A ella, desde estas páginas, las felicitaciones por tan relevante labor y una exhortación a continuar apoyando la edificación de un futuro luminoso.
