Alberto Peraza y su fantástico circo
Alberto Peraza Ceballos nació en San Juan y Martínez, Pinar del Río, en 1961. Ganador de varios lauros de poesía para público adulto e infantil, como el prestigioso Hermanos Loynaz, y autor de un entrañable libro dedicado a su pueblo natal: Historias de Río Seco, últimamente se destaca por una obra que eleva el suceso cotidiano a la más pura fantasía, vista siempre desde ojos pequeños y nuevos. Desde hace un tiempo se encuentra en México, inmerso en diferentes actividades, de las cuales nos comenta:
Debo estar en la Feria Internacional del Libro de Acapulco, en el Festival de Cultura del Caribe en Quintana Roo, así como en la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil, en el Distrito Federal, donde se presentarán nuevos libros de mi autoría. En agosto la Editorial El Arca presentó mi poemario Los circos tienen alas, con bellas imágenes de Raúl Martínez Hernández, un importante ilustrador dentro y fuera de Cuba.
¿Cuáles fueron las motivaciones o inspiraciones principales para escribir este libro?
Los circos tienen alas está dedicado a los circos que pasaron por Río Seco, mi pueblo; a los artistas circenses y a las familias que se han dedicado al circo. También me lo dedico a mí, que a los cuatro años me bajé de la guanajera de un circo para bailar en la pista con el ritmo contagioso de “María Caracoles”.Muchos textos para la infancia tratan el tema del circo. ¿Qué tiene de especial el tuyo?
Los poemas hablan de las relaciones entre los artistas, los animales y el público, y del entusiasmo de los poblados rurales cuando veían aparecer, como por arte de magia, los circos. El payaso y la alegría de los niños, el vuelo del pájaro, las acrobacias, el mago, el domador de animales, los saltimbanquis y danzantes refrescan las páginas de este libro; también el mago, los perros…Los perros son maestros:
dan lecciones de ladridos
y de cómo hacer amigos.
El público está atento,
para ver si aprenden,
de una vez,
eso que los perros
hacen tan bien.Dentro de la misma fantasía de este poemario, ¿incluyes algún otro tema importante para la infancia?
Muy importantes, como lo son los valores humanos de la amistad, el amor, la libertad y la significación de soñar.
En el circo
hay una marioneta
que vivió mucho tiempo
en una azotea.
Colgada de sus hilos
se fue poniendo fea
y harapienta.
Pero era todo esto
solo por fuera.
Le llovían los sueños
de convertirse en hada
o en princesa.También está presente el humor, que tanto gusta a los niños:
El elefante quiere volar,
pero está muy pesado
para esos menesteres:
mueve la cola,
levanta la trompa
y se deja llevar
por su instinto animal.
Le pican las patas las hormigas,
y el elefante se va de la pista.
Es un breve espectáculo
para tan grande espectativa.
(En el circo hace falta
un domador de hormigas).Según tu percepción, ¿cómo ha sido recibido tu libro en México, teniendo en cuenta que, de cierta manera, estás representando a la literatura cubana para la infancia?
Los circos tienen alas ha sido muy bien recibido por los lectores y la crítica, pero pienso que muestra un aire de suspense, pues la última palabra está en los ojos, las manos y el corazón de los más pequeños.
Los circos son estrellas
que no han nacido,
y en la tierra encontraron
muchos caminos
para dar a sus puntas
rumbos distintos
y que ya nadie pueda
robar su brillo
cuando al cielo se vayan
definitivo.
Fue así como aprendieron
a volar los circos.
Los circos tienen alas,
pero debes ser niño
para verlas.
