Presenta Tabaré Vázquez en La Habana Crónica de un mal amigo
El doctor Tabaré Vázquez, expresidente de la República Oriental del Uruguay, presentó en el Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología (INOR) su libro Crónica de un mal amigo, publicado en nuestro país por la Editorial Científico-Técnica.
En presencia de Roberto Morales Ojeda, ministro de Salud Pública; Abel Prieto Jiménez, asesor del presidente de los Consejos de Estado y de Ministros; Ariel Bergamino, embajador de Uruguay en la Isla; Zuleica Romay Guerra, presidenta del Instituto Cubano de Libro, y Luis Curbelo, director del INOR, el texto fue introducido por su editora Neyda Izquierdo, por el doctor Agustín Lage (prologuista del libro) y la comunicadora social Alina Pérez.
Como una idea excelente, la de poner en manos de los lectores los elementos que nos ayuden a comprender y luchar contra el cáncer, catalogó Pérez la factura, cuya composición parte de casos reales contados desde la experiencia de un médico (su autor) con sus pacientes. "Cada caso —refirió— es una lección para que esta experiencia no se vuelva a repetir".
"La primera aventura intelectual con que se toparán los lectores es un descubrimiento de los conceptos profundos de la enfermedad y un instrumento de trabajo donde están los elementos esenciales de la oncología, explicó Lage, quien apunta en su prólogo que este "es un libro para todos, porque la lucha contra el cáncer es una batalla de todos".
También aludió al recorrido por el que nos lleva el autor hacia la medicina y valoró la lectura de sus páginas como un acercamiento a la dinámica salud-enfermedad que es en esencia la educación como arma principal para combatirlo.
Tabaré Vázquez se refirió al cariño que siente por el pueblo cubano y por su Gobierno y agradeció la presencia del público conformado esencialmente por médicos y trabajadores del centro.

"Más que una obra el libro es una herramienta para que podamos luchar contra la enfermedad", y explicó el porqué del título: "Se presenta muchas veces como un amigo, llega sin que lo llamen, se queda y un buen día se ofrece en toda su malignidad".
Por su parte el director del Instituto enunció el profundo orgullo de poder intercambiar sobre estos temas "con un profesional como usted de probada devoción y vocación por esta disciplina a pesar de sus múltiples ocupaciones".
También comentó la profunda alegría que sentirán todos los profesionales del centro al verse reflejados en estas páginas "en ese quehacer diario, anónimo y desinteresado con que se enfrentan a este flagelo de la humanidad en la lucha incesante contra ese mal".
