Una obra inapreciable y original en el Sábado del Libro
Como una obra inapreciable y original en el contexto cultural cubano, e incluso en el ámbito editorial de la lengua, fue catalogado el Diccionario de Obras Cubanas de Ensayo y Crítica, cuyo Tomo I, publicado por Ediciones Unión, fue presentado en el más reciente Sábado del Libro, como parte de las actividades principales por la Jornada de la Cultura Cubana.
Es un libro que puede servir mucho para estudiantes y lectores en sentido general, en términos de educación formal, cultural y para educarse en el diálogo civil en función de nuestra sociedad, aseguró la doctora Zaida Capote, quien tuvo a su cargo la dirección del equipo de investigadores del Instituto de Literatura y Lingüística (ILL) José Antonio Portuondo Valdor, que trabajó con los fondos existentes en bibliotecas y archivos para llevar a feliz término la realización del volumen, entre los que se encuentran Cira Romero (coordinadora), Marta Lesmes, Pablo Argüelles, Raiza Rodríguez, Alina Domínguez y Grisel González.
El ILL se ha caracterizado por emprender tareas investigativas de elaboración colectiva y de impronta patrimonial, aseveró en sus palabras de presentación el también doctor Salvador Arias, y puso de ejemplo la «monumental Historia de la Literatura Cubana, en tres tomos, que sienta pautas en cuanto a este tipo de empeños». Más adelante precisó que el Diccionario... contiene alrededor de cien artículos sobre igual número de obras de ensayo y crítica, y da cuenta del proceso de formación del campo literario en Cuba desde la aparición de los primeros textos normativos en el Papel Periódico de la Havana, desde 1791 hasta 1898, en un recorrido pocas veces ensayado por nuestra historiografía. «Revisa, rescata, y nos descubre muchos de estos textos olvidados, aunque básicos para desentrañar nuestra historia cultural», apuntó el reconocido investigador.
«Reseñas, estudios críticos, libros y hasta bromas literarias se describen y valoran en los artículos reunidos, que incluyen además un registro de las ediciones más importantes de cada texto y de las críticas que recibiera», según se le comenta al lector en la introducción del Diccionario...
Este libro complementa la Historia de la Literatura Cubana y el Diccionario de Autores Cubanos, porque descubre zonas de ellos que, por las características de aquellos proyectos, no pudieron ser tan visibilizadas, señaló por su parte Jesús David Curbelo, al tiempo que reveló como una de sus bondades el hecho de que en sus páginas puede apreciarse la sagacidad crítica de autores cubanos considerados entre los más notables de la crítica hispanoamericana del siglo XIX, como Domingo del Monte, José María Heredia, Enrique Piñeyro, Juan Clemente Zenea, Enrique José Varona y José Martí, entre otros. «Eso nos hacía una falta extraordinaria —afirmó Curbelo—, sobre todo para entender en primer término que nuestro vino no es tan agrio como parece».
En otra parte de su intervención Curbelo valoró, como otra virtud del Diccionario..., que rescata la inteligencia crítica y teórica de un grupo de poetas que intuyeron la necesidad de sanear el verso castellano con los hallazgos que se estaban haciendo en otras lenguas que iban adelantadas en la poesía, como método de conocimiento, de progreso o de salvación, y que introdujeron en el verso español y en la lírica cubana las influencias alemanas, inglesas, italianas y francesas, que dieron al traste con la revolución modernista. Luego llamó la atención sobre la necesidad de complementar el presente volumen con un empeño similar dirigido fundamentalmente a trabajos más cercanos a la política, la sociología, la economía, la historia, sugiriendo la realización en breve, de una edición digital del Diccionario..., «que mucho contribuiría a ampliar el impacto altamente satisfactorio de este esfuerzo editorial». Y concluyó sus palabras de presentación con un reconocimiento para el grupo de investigadores dirigido por Zaida y coordinado por Cira, que «ha tenido la agudeza de ofrecernos esta llave para revisar nuestras variantes identitarias, cumpliendo con un reclamo que ha hecho Graziella Pogolotti (Premio Nacional de Literatura): “Para entender cabalmente de dónde venimos y qué somos, se requiere restaurar la memoria histórica y convertirla en fuerza actuante”».
