Giga, tras traza digital de la información
La salida de un nuevo número de la revista cubana de computación Giga depara no pocas satisfacciones a los lectores que gustan conocer sobre las novedades de las ciencias aplicadas a las tecnologías de la información.
Las bibliotecas digitales, la automatización de las bases de datos y la disponibilidad electrónica de un considerable porcentaje de los fondos bibliográficos atesorados por los templos del saber en todo el orbe, continúan en el tintero editorial de la publicación, fiel reflejo del empeño de hombres y mujeres que través de las tecnologías más recientes brindan la oportunidad de consultar textos, obras, imágenes y archivos de audio y video sin necesidad de tener que desplazarse hacia a las bibliotecas o los archivos, en ocasiones emplazados en lugares distantes, a lo que se añade la inexistencia de las barreras horarias, al estar disponible la información las 24 horas los siete días de la semana.
El trabajo y la materialización de la globalización cognoscitiva en la actualidad, permiten que un lector de cualquier nación de Europa pueda acceder online al catálogo y a la documentación de una biblioteca en América, por tan solo citar un ejemplo. Otra de las potencialidades que brinda la digitalización bibliográfica es la propia protección de los fondos valiosos, entiéndase incunables, ediciones príncipe, fondos raros, ejemplares únicos y con visión más abarcadora la totalidad de las obras que reposan en los anaqueles de las bibliotecas, hoy menos expuestas al manejo incorrecto de usuarios mal intencionados, condiciones ambientales adversas y al desgaste usual por la actividad diaria de los lectores.
En los pliegos que la publicación dedica de manera habitual a la sección Doble click se refleja la noticia sobre los considerables resultados obtenidos a partir de la migración de las salas públicas estadounidenses hacia lo digital. Cita el referido texto que para finales del año en curso, se ha previsto la apertura de la primera biblioteca sin libros en la nación norteña, específicamente en el estado de Texas.
En tal sentido, la mayor de las Antillas no es una excepción. En otra de las secciones fijas de Giga, denominada Perro Webero, se publica un excelente trabajo que aborda las bondades informativas de los portales en la red de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí. Esta institución es depositaria del tesoro patrimonial —documental, bibliográfico, artístico y sonoro del país— así como de lo más representativo de la cultura universal.
Abunda el artículo que como rectora del sistema nacional de bibliotecas públicas cubanas, con más de 411 representaciones, la José Martí y su portal web están enfocados en el objetivo de preservar y divulgar el acervo bibliográfico e histórico de la nación. Al “navegar” por el sitio, el internauta tiene la posibilidad de interactuar con la cultura, la ciencia, la historia y el arte, a la vez que investigadores, estudiantes, profesores y lectores en general encuentran satisfacción y respuestas a sus necesidades y demandas informativas.
El trabajo ilustra además, como desde el portal se accede a otras páginas web y publicaciones de la propia institución, entre ellas la revista electrónica Librínsula que, con carácter mensual, ofrece un amplio espectro literario y noticioso sobre el quehacer intelectual cubano.
A Librínsula o La isla de los libros se suma la Revista de la Biblioteca Nacional José Martí en su soporte online, pensada como enciclopedia de los más selecto del pensamiento cultural y científico cubanos, plena de fuentes originales que evidencian el desarrollo y el intelecto en nuestro país. Investigaciones históricas, literarias y bibliográficas, con verdaderos aportes y novedosos enfoques para la sistematización de nuestro patrimonio más excelso, es la razón de ser del citado portal y visualización hacia un potencial público de amplios intereses epistemológicos.
Para concluir, el texto se refiere a otros complementos y aplicaciones de la referida página web como son Anales, dedicada al sector especializado en la bibliotecología y ciencias de la información; Fecharios, de carácter cultural e histórico que recopila fechas y hechos relevantes de nuestro proceso de construcción identitaria; Cubarte, el portal por excelencia de la cultura patria; el Papalotero Biblioteca Digital Infantil-Juvenil, devenido espacio para el acceso a documentos educativos para niños, jóvenes y tutores; y por último, el Portal Bicentenario, que alojado en los servidores de la Biblioteca Nacional ofrece un extenso catálogo o colección virtual de documentos referenciales de la historia, emancipación, costumbres y cotidianidad de la República Bolivariana de Venezuela.
De revelador podría calificarse el artículo titulado “Los videojuegos pueden mejorar la visión”, estudio que aborda desde la generalidad de los denominados “juegos serios” su impacto positivo y terapéutico sobre la salud humana y en particular de niños con padecimientos similares a la ambliopía. Concebido desde la óptica multidisciplinar, el trabajo se refiere a las potencialidades del videojuego conocido como Meteorix y la imbricación de científicos, programadores, diseñadores y modeladores 3D en constante diálogo con equipos de afamados oftalmólogos a nivel mundial.
En tanto, la sección Enredados propone bajo el sugerente título de “Observatorios… ¿para la educación cubana?”, un acercamiento al Observatorio de Tecnología Educativa que desarrolla la Universidad Central de Las Villas, al tiempo que se le da respuesta a las interrogantes de ¿Cuáles serán sus servicios y posibilidades de acceso desde otros centros o casas de altos estudios? ¿Qué puede depararnos iniciativas como estas a la vuelta de unos pocos años? ¿Responde realmente a las exigencias de sus usuarios?, todo ello en el presupuesto de que “la observación ha sido fundamental en todo punto cardinal de la humanidad y en cada una de las ramas en que se manifiesta: ciencia, tecnología, medioambiente, medicina y filosofía, pues no hay forma de adaptarse a los cambios posibles sin analizar lo que ha acontecido o sucede alrededor del ser humano”.
En el ámbito internacional, Giga refiere la nueva o reciente modalidad híbrida entre los Smartphone y los Tablet, que de acuerdo a las declaraciones y publicaciones suscitadas en torno a la entrada a los mercados de los Phablet, afirman sus gestores que toma lo mejor de uno y otro dispositivo para ofrecer a los clientes un amplio espectro de posibilidades tecnológicas.
Aquellos que prefieren adentrarse en las interioridades del hardware de las computadoras podrán disfrutar del repaso histórico o evolutivo de los microprocesadores, desde el arribo en 1971 del pionero CPU 4004 —primero implementado en un solo chip— hasta las nuevas generaciones de i3, i5 e i7 de Intel.
Para concluir, Giga pone frente a frente a las versiones 7 y 8 del sistema operativo Windows y devela cuanto se avanzado o no en las verdaderas prestaciones de un software que nos acompaña desde hace aproximadamente dos décadas.
