Veinte años es bastante
En la noche del pasado viernes la sede de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, en la Isla de la Juventud, se abarrotó de público para celebrar los veintidós años de trabajo del dramaturgo Francisco Fonseca al frente del grupo Teatro de la Isla Joven (TIJO).
Fonseca, quien es sin dudas, el escritor de teatro más importante del territorio quiso dedicar esta jornada al Premio Nacional de Teatro y de Literatura Abelardo Estorino, quien falleció ese mismo día. Fonseca recordó de Estorino su jovialidad y rigor, y subrayó, emocionado, que la cultura cubana "ha perdido a uno sus grandes".
La conmemoración incluyó la representación de la obra de títeres Sueño infantil, de Ernesto Cärdenas, a cargo de Arialys Suárez y Adolfo Caicedo, todos actores de TIJO. Las instituciones y agrupaciones artísticas del territorio se unieron para agazajar al autor de El compás de madera, Volver a empezar y Trilogía para la comunidad, entre otras obras, y reconocieron su labor de resistencia y defensa del arte escénico durante más de veinte años.
Por su parte, Fonseca, Premio David del año 1981 por El compás..., obra importante dentro del teatro de tema estudiantil en Cuba, quiso también resaltar los quince años de trabajo de varios de sus actores, así como los 45 años en activo del único representante del genésico Teatro Profesional de Isla de Pinos, Israel Llevat.
El grupo Teatro de la Isla Joven defiende una estética realista y de fuerte vocación social y humanista muy cercana al teatro y al arte en general de los años ochenta del pasado siglo, En estos momento trabajan en el montaje de El parto de Calandrino, narración de Giovanni Bocaccio, en versión del mismo Fonseca.
Entre las obras publicadas por Francisco Fonseca se encuentra también Teatro para jóvenes (Editorial Pueblo y Educación, 1989); en tanto "La muy breve, dolorosa e intachable historia del caballero Pancho y su dolorosa caída", también de su autoría, se codea con creaciones de Eugenio Hernández Espinosa, José Millián, Alberto Pedro, Ileana Prieto y Cristina Rebull, en Cinco obras en un acto (Editorial Letras Cubanas, 2001).
