Aire de luz no es solo poesía, es también pintura y baile
Norberto Marrero Pírez, escritor y artista plástico, y Laura Domingo Agüero, escritora, crítica y coreógrafa de ballet, estuvieron en Aire de Luz, este, su último jueves del 2013.
Como coincidencia, la joven Laura Domingo visita el espacio por primera vez y es también la primera vez que lee sus poemas en público. Norberto Marrero combina pintura con literatura como lo hizo Fayad Jamís, como lo hace la librería que lleva su nombre y en la cual se realiza dicha actividad y como lo hace también Fariña, presente entre el público.
Antes de comenzar con el “contrapunteo” la conductora Basilia Papastamatíu expuso su impresión que sobre el trabajo intelectual de Marrero.
[…] a través de su más reciente libro,” Conteo” […] en este interesante poemario encontramos que su lenguaje, anteriormente poblado de imágenes, dentro de esa tendencia barroca que en Cuba propició en décadas anteriores la lectura del gran Lezama, ahora se está transformando, se ha vuelto más depurado, más conciso, más esencial y subjetivo, se concentra más en la intimidad, en la que coexisten la introspección filosófica con la expresión del mundo personal, familiar y cultural que rodea al poeta. Porque como él mismo escribe: "Soy un cuerpo que necesita brazos, ideales, otra conciencia.
De su todavía inédito libro “Conteo”, mención en el concurso UNEAC 2012, el intelectual escogió “Partículas”, “Cirio”, “Castidad”, “Vacas”, “Resaca”, “Balsa”.
De la joven que combina el ballet clásico con la literatura Basilia dijo: 
[…] hay en los textos del cuaderno “De invocaciones y otros límites” una intención conceptual nada común, una búsqueda sensible y reflexiva a la vez de ese mundo secreto y todavía insondable que nos cobija. Y lo hace a través de textos breves, el cuaderno con que mereció esta distinción se llama De invocaciones y otros límites que privilegian la síntesis reveladora y precisa por sobre una engañosa abundancia que en vez de descubrir oculta y recubre lo que podría ser una luz, una señal trascendente, que es lo que precisamente Laura indaga con su poesía.
Del cuaderno antes me
ncionado y ganador de una mención del concurso internacional Wolsan Cuba-Poesía, Domingo Agüero escogió “Animas oscuras”, “Perfiles”, “Invocación” uno y dos, “La otra muerte del cisne”, “Preludio a la tormenta”, “Paradoja”, “Lápida en nombre”, “Rastro de otoño”, “Tragaluz” y “Nota al pie”.
Para la segunda sesión Norberto Marrero escogió: “La silla”, “Tai Wan do”, “Ícono”, “Hilachas”, “Ínsula”, “Insomnio”, “Gota”, “Conteo” y “Caché”.
Laura Domingo continuando su cuaderno leyó: “Soliloquio”, “Junio”, “Profecía de Orión”, “Ofrenda” y “Trazos”.
El público participó en el intercambio con preguntas sobre aspectos de su vida intelectual. Marrero expresó que siempre trata de separar la gráfica de la literatura y que estas dos artes tomen caminos diferentes.
La Domingo, que llega a la poesía porque en su casa siempre hubo y hay un ambiente literario, consideró que la poesía cubana joven es muy amplia y disímil, por lo que es muy difícil hacer un juicio absoluto.
