La Peregrina, cada vez más
Sería un error pensar que poco queda por decir de ciertos autores cubanos. En ocasiones, indagar de manera exhaustiva, lejos de agotar la labor investigativa en la historiografía de la literatura cubana, desata nuevas inquietudes, abre el camino hacia otros enfoques e, inevitablemente, intensifica pasiones. Es este el caso de nuestra Gertrudis Gómez de Avellaneda. Porque la Peregrina aún sigue animando a lectores del siglo XXI con su obra enigmática y sugestiva, es que el capítulo que le corresponde en la historia de la literatura cubana no ha tenido el punto final. Creo que todos los que asistieron al coloquio celebrado en homenaje al bicentenario de su natalicio, quedaron convencidos de ello. Durante dos jornadas, en la Sala Polivalente de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana, discurrieron muchísimos debates en torno a una de las voces femeninas más trascendentes de la literatura nacional.
En la mañana del viernes 21 de febrero concluyó este encuentro, en el cual hubo conferencias, presentaciones de libros e, incluso, «rarezas», según afirmó José Antonio Baujín, uno de los coordinadores del coloquio. Con una ponencia titulada «La poesía religiosa de Gertrudis Gómez de Avellaneda», abrió la jornada el doctor Roberto Méndez, quien se acercó a una zona poco divulgada en su lírica que, sin embargo, constituye la más sólida escritura de tema religioso del siglo XIX cubano. Una mujer cuya actitud «concilia liberalismo y fe, rebelión y devoción», es esa la imagen que configuró en su discurso el doctor.
Por su parte, Irina Banjini, profesora de la Universidad de Milán, examinó el romanticismo barroco en las comedias de la autora y resaltó el valor que tiene la obra de la Avellaneda en el rescate de la mujer en la dramaturgia hispánica. Fue la ponencia del doctor Leonardo Sarría «Un Candilejo para la Avellaneda» una de las más atrayentes de la actividad, pues presentó un estudio detallado de lo que constituye un hallazgo en la historia de la literatura cubana: se trata del Álbum de recuerdos sevillanos encontrado en la colección de manuscritos de la Biblioteca Nacional. El álbum, apenas referido por otras fuentes pero nunca antes valorado con la suficiente importancia que demanda, le fue obsequiado a la Avellaneda por un grupo de amigos españoles y contiene poemas, retratos y dibujos que estos le dedicaran. Pero lo más relevante es la aparición entre sus páginas de un poema inédito que escribiera a estos amigos en retribución de su gesto. Este álbum, y en especial la incuestionable calidad del poema, desmienten la noción que se tiene de la Avellaneda declinante de los años sesenta; es por esto que la investigación del doctor Sarría es de gran valor para los estudios de literatura cubana.
La doctora Luisa Campuzano se acercó a la novela Sab y destacó aspectos importantes de su estudio para la comprensión de problemáticas de la época como la esclavitud y el papel de la mujer. Así mismo, la jornada sirvió como pretexto para dar a conocer los resultados del concurso de carteles convocado en ocasión del bicentenario de la poetisa, cuyo ganador fue José Antonio Menéndez, con su propuesta Ella es más.
Al finalizar, fueron presentados dos libros que se acercan a la obra de la escritora: Lecturas sin fronteras. Ensayos sobre Gertrudis Gómez de Avellaneda, cuya selección fue hecha por la investigadora Cira Romero, y Poder y sexualidad. El discurso de Gertrudis Gómez de Avellaneda, de la autora Evelyn Picon Garfield.
