Y se hizo la Luz en el Pabellón Cuba
Varios títulos de Ediciones La luz, uno de los sellos editoriales de la Asociación Hermanos Saíz, fueron puestos a consideración del público en el Salón de Mayo del Pabellón Cuba, sede de los jóvenes en la 23 Feria Internacional del Libro, La Habana, 2014.
El juego de los heterónimos, es el móvil principal de las historias de Umbralismo; una antología, de Mateo Maldercap, alter ego de Rafael de Jesús Ramírez y que le valiera el XIV Premio Celestino en cuento. Sorprende la redondez con que el autor perfila las personalidades dobles de los 4 protagonistas de estas narraciones, pertenecientes al desaparecido grupo de umbralistas, movimiento místico que llamó la atención en su momento y que se autodefinía como “la literatura que pudo ser”.
En interesante juego de los espejos, las dobles personalidades de los personajes hurgan en ancestrales motivaciones del hombre: la manifestación de Dios, el modo de vida desproporcionado (se centra en el consumismo norteamericano), los problemas de la metafísica, etc.
“El acto de nombrar juega un papel fundamental en este libro”, afirmó el joven escritor Justo Plano, responsable de presentar el texto. “Umbralismo… gira alrededor de 4 escritores que se han apoderado de su autor robándole todo protagonismo y eligiéndose criaturas vivas”. El primero de ellos es el propio Mateo Maldercap, los demás son: Demetrio Souza, Joaquín Manila y Julius Ménem, autores de ese movimiento literario, todos diseñados con una “psicología coherente y orgánica en su manera de hacer literatura, de concebir la vida y, a pesar de todo, convergentes para formar parte de un grupo estético”, señaló.
Curioso resulta que no aparezca ningún cuento de Mateo, “el autor se considera advenedizo del grupo, padece de un exceso de autocrítica… padece de una compulsión por conocer los miembros del extinto grupo umbralista que lo lleva a recopilar fotografías, manuscritos, apuntes, y hasta, crear un género musical con el único propósito de conocer a estos creadores”, apuntó Justo.
Umbralismo… no abandona lo umbrío, nos deja con la amarga conciencia de que resulta imposible entender a otro hombre, advierte Justo, “todo acto de comunicación deviene en esencia un procedimiento de traducción, Rafael alude en nombre de estos escritores para mostrarnos el Umbralismo y mostrarnos sus oquedades, el azar que les fue quebrando”. La palabra parece ser la filosofía que apuntan estos cuentos, refiere, “la palabra existe para algunos primero que todas las cosas, cimientos de Umbralismo… con su ideología de los nombres y sus rebautizos verbales”, concluyó.
Retoños de Almendro. Cuentos para niños de jóvenes escritores cubanos, compilación del escritor guantanamero Eldys Baratute, ha sido uno de los volúmenes mejor recibidos por los lectores. Cuenta con prólogo-carta de la escritora Nersys Felipe, una de las homenajeadas en la Feria 2014. El objetivo mayor de este libro, subraya Eldys, está lejos de constituir una antología o compilación, su fin es “visibilizar a una serie de narradores jóvenes que escriben literatura infantil que no estaban visibles para la crítica, ausentes en las grandes editoriales del país como Gente Nueva, son jóvenes con una obra de valor; Luis Yuseff pensó el proyecto”.
Abarca a creadores nacidos a partir de los años 70 y recoge premiados en diferentes concursos del país, “pasamos por los premios Calendarios, La Edad de Oro, y otros tantos, hace falta que el sistema editorial cubano tenga en cuenta a varios de estos autores, hicimos un recorrido por varias generaciones en la isla”, dijo el compilador. Va desde la conocida Teresa Cárdenas, pasa por autores como Yanira Marimón, Susana Haug hasta una de las más bisoñas, la multipremiada Elaine Vilar Madruga. “Tratamos de rescatar a esas personas que quizá han sido olvidadas como es el caso de Yanira, autora de un libro importante de literatura infantil, no reeditado hace tiempo y desconocido por los lectores”, confirma Baratute.
Abogó también por el trabajo de la crítica, “debe mover la crítica sus razonamiento, hay que obligarla a hablar”.
Es un libro bello, animado por jóvenes ilustradores, “es el libro que más placer me da y un homenaje para esa generación grande que nos inspiró: Dora Alonso, Eliseo Diego, propia Nersys y otros”. Aborda un amplio registro temático y estilístico: cuentos fantásticos, problemas de la diferencia, etc. En su acontecer, el texto ofrece un derrotero pues a consecuencia del mismo se han realizado exposiciones con las ilustraciones, logos, pegatinas, almanaques, audiolibro para niños con dificultades visuales, etc., “dejó de ser un libro para convertirse en un proyecto de promoción infanto juvenil”, concluyó.
Muestra poética del Ecuador. Siglo XXI, compilación del ecuatoriano Augusto Rodríguez, es un trabajo por encargo. Los autores aquí recogidos son menores de 40 años y en el se intentó revelar una muestra amplia de poetas y de lo que se está produciendo actualmente en el hermano país. El prólogo, escrito por el propio compilador, realiza un bosquejo por la literatura del Ecuador, desde el siglo XIX hasta nuestros días, que incluye a autores como Hugo Mayo y Jorge Enrique Adúm, premio Casa de las Américas.
Es una poesía diversa temática y estilísticamente, “queremos que los lectores cubanos conozcan lo que se esta haciendo en poesía en este momento y publicaremos a algunos autores cubanos allá”, concluyó Augusto.
