Festeja Juanita Conejero el aniversario 80 de su natalicio
La poetisa y narradora Juanita Conejero, columna vertebral de la tertulia de la Editorial de Arte y Literatura «Sol Adentro», inspirada en el eminente escritor y humanista mexicano, don Alfonso Reyes (1889-1959), celebró sus ocho décadas de vida y los 65 de dedicación a la actividad poético-literaria y a la promoción cultural dentro y fuera de nuestro país. La actividad festiva se efectuó en el Pabellón Cuba, subsede de la XXIII Feria Internacional del Libro de La Habana 2014.
Apasionada estudiosa de la vida y la obra del ilustre intelectual latinoamericano, desde hace casi 10 años, dirige y conduce esa cita mensual con el arte, la literatura, la música y el humorismo, que tiene su sede habitual en el capitalino Centro Cultural Fresa y Chocolate.
Graduada de doctora en Filosofía y Letras por la Universidad de La Habana, fue guionista durante más de una década de la fraterna emisora Radio Cadena Habana, así como colaboradora permanente del Portal de Literatura Cubana (CUBARTE), donde atiende la columna Página Abierta.
Coordinadora en Cuba de las antologías mundiales Mil poemas a Vallejo, Mil poemas a Miguel Hernández y Mil poemas a Martí, con motivo del aniversario 160 del natalicio del Apóstol. Esta última fue auspiciada por Poetas del Mundo, la Sociedad Cultural José Martí y la Asociación de Pedagogos de Cuba. Ha impartido conferencias magistrales y recitales poéticos, tanto en la mayor de las Antillas, como en el exterior.
Desde el 2000 hasta el momento actual, varios son los poemarios publicados. La obra, de la miembro de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), ha sido recogida en antologías editadas en Cuba, Chile, España, Estados Unidos y México, así como en varias páginas digitales. Algunos de sus textos fueron musicalizados y traducidos al inglés, francés y murciano. También su producción intelectual se ha visto laureada con premios y reconocimientos nacionales e internacionales. Tiene inéditos poemarios y libros de relatos cortos dedicados a la grey infantil. Participó en eventos culturales desarrollados en nuestra geografía insular y en el exterior.
En ese contexto fue leído el siguiente texto, escrito en prosa poética, y enviado a la homenajeada por el poeta, narrador y ensayista Roberto Manzano:
Para los espíritus buenos es muy agradable ver cómo se cumplen hermosamente los destinos. Da alegría contemplar a Juanita Conejero alcanzar un aniversario más en la plenitud del cuerpo y del alma. La poesía tiene eso cuando se ha ejercido como un bien expresivo: irradia sobre el aspecto visible la secreta luz interior.
Para Juanita Conejero trabajar no importa: trabajar en la dirección de lo que se ama es incluso labor profunda en lo personal. Cuando detrás de cada gesto está la poesía, como un resplandor persistente, la frente adquiere una robustez y claridad que sólo tienen los cuarzos y los nácares. Hay una visible diadema —que advierten sus amigos, sus lectores más asiduos, los que la acompañan en sus múltiples actividades públicas— sobre la cabellera de Juanita Conejero. Esos nácares y cuarzos bajan por sus dedos a las páginas que escribe, y se proyectan cuando comenta la poesía de los otros.
Juanita Conejero escribe con el corazón, no con los detectores del éxito y la recompensa. Eso lo sabemos sus amigos, sus lectores, su hermoso público cada vez más creciente. Lo sabemos cuando nos identificamos en sus textos, que es como mirarnos en sus ojos colmados de espiritualidad.
Ahora, cuando la existencia le permite mirar atrás, Juanita ve sus poemas como profundos expedientes, como credenciales del espíritu, como testimonios de su mundo interior.
Después de ofrecer un recital poético dedicado al amor y la amistad, la escritora estableció un ameno diálogo con los participantes en la tertulia y les narró cómo percibe la poesía, la cual se le escapa del alma, sin que pueda evitarlo, al igual que un zunzuncito que vuela hacia el infinito en busca de la luz. Por otra parte, reveló que ese resplandor (llamémosle inspiración) le aguijonea el intelecto y el espíritu para expresar —a través del verso libre o rimado— lo que experimenta. Cuando escribe para los «príncipes enanos» libera su «yo» niña y se permite saltar, jugar, hacer «maldades», o lo que se le ocurra, para poder establecer una fluida comunicación con los pequeños lectores. Según ella, el secreto radica en utilizar sus mismos códigos, es decir: pensar, sentir y actuar como lo harían esas encantadoras personitas.
Los momentos musicales fueron los amenizados la agrupación D’Iris, dirigidos por la maestra Iris Dávila, mientras que las pinceladas humorísticas estuvieron a cargo del actor y arquitecto Augusto Rivero.
Desde el Portal CubaLiteraria felicitamos calurosamente y le deseamos que celebre muchos, pero muchos cumpleaños más, con la misma vitalidad y energía positiva que la caracterizan. ¡Que así sea!
