El último viaje del Spring Coral

El sábado del Libro, actividad que auspicia el Instituto Cubano del Libro, tuvo esta mañana del 19 de abril un libro acorde con la fecha que se celebraba: la invasión a Playa Girón.
El último viaje del Spring Coral, obra de Enrique Cirules, forma parte de la colección “Aventuras” de la Editorial Gente Nueva. Sus narraciones de carácter aventurero avivan las ansias del ser humano a experimentar nuevas vivencias y arriesgarse ante lo desconocido llevando como base la historia de la isla cubana.
El director de la editorial, Enrique Pérez Díaz, fue el presentador del panel y dio la palabra a la subdirectora editorial, Suntyan Irigoyen Sánchez, quien fuera la editora del libro.
Suntyan Irogoyen tuvo junto con el autor un año de elaboración, “el cual fue muy gratificante y hubo una comunicación muy estrecha”. La editora leyó al público las palabras del prólogo escritas por ella:
“Enrique Cirules nace en el enclave marino de San Fernando de Nuevitas, cerca de la ensenada de Guincho, territorio de la provincia de Camagüey. En una buena parte de su infancia y durante toda la adolescencia nuestro futuro escritor recorre su lugar de nacimiento. De manera constante, el muchacho siente un impulso irresistible de viajar por un conjunto de misteriosos sitios que lo atraen sin poder evitarlo: lugares como el muelle de La Carrera, el embarcadero de Guincho, la taberna de Agustín el Tuerto, el hospedaje de La Colombiana, sitios todos cargados de historias, leyendas, misterios, aventuras insólitas, que son entretejidas con paciencia y sin detenerse por los habitantes del lugar y los más insólitos viajeros que llegan. Estas narraciones crearán en ese territorio una rica memoria colectiva.
[…] Como resultado de las experiencias acumuladas, Cirules cultiva con gran persistencia una memoria, que los psicólogos denominan fenomenal; y así lo hace durante años y años, antes de pensar en ser escritor, […]
[…] El último viaje del Spring Coral es su más reciente publicación. El libro constituye una compilación de relatos de corte realista y aventurero que agregan informaciones de historias orales que aparecieron a raíz del triunfo de la Revolución. En aquel momento, Cuba se vio afectada por distintas actividades desestabilizadoras de la paz nacional en diferentes zonas costeras del país desde la provincia de Camagüey y algunos lugares de otras provincias orientales. Sucesos de carácter terrorista, agresiones armadas gestadas desde La Florida, Estados Unidos, como desembarcos de agentes, operaciones de bandas alzadas en las montañas, infiltraciones clandestinas, salidas ilegales sucesos relacionados con la presencia de barcos y naves piratas extranjeras en aguas nacionales, entre otras actividades delictivas. […]
[…] Cirules, al reconstruir la memoria histórica de esos años convulsos, reconstituye también, de algún modo, los comportamientos, las concepciones sobre el mundo que tienen esos hombres de acción, que se manifiestan en sus expresiones y actitudes. El potenciar lo descriptivo juega un papel sobresaliente, pues emplea como forma narrativa la descripción de las acciones. El autor emprende con notable acierto la caracterización de las estructuras socioculturales que definen a estos grupos y las coyunturas donde muestran cómo enfrentan activamente el entorno en que viven. […]
[…] Para acentuar el tono aventurero de los relatos, Cirules crea atmósferas de misterios, de expectativas y suspenso, que mantienen vivo el interés del lector por descubrir hacia dónde va la narración. Como un procedimiento reiterado, el autor suspende la historia principal, la interrumpe para dar paso a otra historia secundaria y, la mayoría de las veces, lo hace en forma retrospectiva, para de repente retomar nuevamente la historia principal. En otras ocasiones lentifica la información, utiliza la anticipación, anunciando algo importante que va a ocurrir. […]
[…] Los relatos de aventuras tienen dos dispositivos narrativos esenciales: uno el personaje, otro los ambientes. Esto está presente de manera permanente en la obra que estamos analizando. Estamos convencidos de que los personajes y ambientes en El último viaje del Spring Coral, el escritor los ha dotado de suficientes atractivos y exotismos, de misterios y fascinación como para encantar a sus jóvenes lectores. Qué lo disfruten.”
El investigador e intelectual Enrique Cirules expresó que en su concepción hay una estrecha relación entre cultura, historia y literatura. Para
corroborar sus tesis citó la obra clásica La guerra y la paz, de León Tolstoi, donde el autor recopiló información para así narrar las vicisitudes de numerosos personajes de todo tipo y condición a lo largo de unos cincuenta años de historia rusa, desde las guerras napoleónicas hasta más allá de mediado el siglo XIX. Honoré de Balzac salía a ver a la gente en las calles para, como bien dijo, hacerle "la competencia al registro civil" para elaborar su obra monumental La comedia humana. Su texto, —opina Cirules— es más humilde. En él recoge acontecimientos desconocidos por los lectores cubanos. Ellos son más íntimos, realizados con héroes y antihéroes desconocidos.
El Spring Coral era una embarcación que transportaba treinta toneladas de mariguana para sabotear las costas cubanas, que junto a otros actos como el atentando a los hoteles en La Habana y el paso de aviones norteamericanos volando nuestro espacio aéreo por el Malecón Habanero aumentó la guerra fría.
Cirules dedicó su obra a la generación actual.
