Apariencias |
  en  
Hoy es viernes, 22 de noviembre de 2019; 7:57 PM | Actualizado: 22 de noviembre de 2019
<< Regresar al Boletín
No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 7 No 8 No 9 No 5 No 6 No 4 No 3 No 1 No 2
Página

Imperialismo, dictaduras y democracias en el Caribe (II)

Jorge Renato Ibarra Guitart, 23 de abril de 2014

El año de 1946 fue decisivo a la hora de definir, dentro del conjunto de alternativas posibles, las que en definitiva condujeron a una lucha abiertamente frontal contra la dictadura trujillista. En ese breve periodo temporal quedarían atrás aquellas pretendidas salidas negociadas que sirvieron de cortina de humo a los numerosos complots urdidos por el sátrapa dominicano Rafael L. Trujillo. que en su delirio de grandeza pretendió erguirse en monarca del Caribe, unas veces maquinando pretendidas aperturas “democráticas” y otras tantas reprimiendo violentamente a sus opositores internos al propio tiempo que conspiraba contra los gobiernos vecinos.

Para estas maniobras oportunistas, Trujillo se valió de un grupo de “intelectuales-políticos” que supieron servirle por un tiempo más o menos permanente. Unos terminarían pagando con su vida haberle dado la espalda y otros servirían de testaferros de sus estratagemas. Entre los primeros destacan dos de origen español, José Almoina y Jesús de Galíndez, mientras que en el segundo grupo descollaron Manuel Peña Batlle y Virgilio Díaz Ordóñez.

José Almoina bajo el seudónimo de Gregorio R. Bustamante, puso al desnudo los verdaderos propósitos de las artimañas políticas diseñadas por Trujillo en el libro Una satrapía del Caribe. Historia puntual de la mala vida del déspota Rafael Leónidas Trujillo. Aunque debemos acotar que el propio Almoina fue consejero, activo ejecutante y cerebro político de muchas de esas ideas maquiavélicas que, como él mismo indicó, “bulleron en el magín del Chacal caribeño”; llegó a reconocer que Trujillo se había convertido en un peligro para la paz regional cuando tramaba intrigas que desbordaban los límites de su reinado y que según su parecer se dirigían: “A una acción internacionalmente intervencionista, para suscitar en otras naciones soberanas de la cuenca del Caribe, determinadas condiciones políticas, militares y sociales que permitan al gobierno monárquico de Trujillo trastornar, cambiar y orientar, con arreglo a su voluntad, la libre determinación de esos pueblos y (…) de sus gobiernos”.1

Quizás el origen del disenso de Almoina con Trujillo surgió a partir del carácter autoritario de las decisiones adoptadas por “el Jefe”, tal vez por eso concluía que para analizar las disposiciones que en política exterior asumía el tirano era necesario considerar: “las condiciones personales de Trujillo, ya que siendo su gobierno monárquico –absolutista se comprenderá fácilmente que lo personal en todas sus formas (…) tenga capital importancia para explicarnos las relaciones y determinaciones hacia el exterior. En las determinaciones de la línea política solo juega allí lo estrictamente personal sin que quepa responsabilidad alguna a ningún funcionario pues todos ellos son simples lacayos sin librea, criados, siervos de la omnímoda voluntad del déspota”.2

En verdad a Almoina el seudónimo de Bustamante no le sirvió de mucho para protegerse de la furia del “Benefactor”, quien tomó nota de todo y lo mandó a matar. Pero mientras pudo actuó como uno de sus lacayos  y aportó no pocas de sus energías al engrandecimiento del poder “del Jefe”. En cuanto a los métodos de operar que siguió el régimen trujillista en sus relaciones con los países vecinos Almoina, quien era un profundo conocedor de los mismos, indicó:

 
Las naciones sobre las cuales se ha ido fijando la intención y acción intervencionista son varias. Unas (…) están siendo objeto de tal intervención o amenazadas de sufrirla de una manera que pudiera denominarse violenta, manu militari. Otras, (…) están siendo intervenidas indirectamente por resortes que vayan preparando el ambiente (…) , el procedimiento se dirige a crear dificultades y establecer metódicamente quinta columnas, sobre las últimas la red es más sutil y va enlazando sus mallas por el soborno personal, la subvención periódica a empresas, el regalo, la dávida, la adquisición de posiciones económicas, la compra de periódicos, la fundación de semanarios y revistas; el cohecho.3


En tanto Jesús de Galíndez, si bien no ocupó las altas responsabilidades de Almoina en la maquinaria estatal trujillista, supo definir muy bien la estrategia de hegemonía dictatorial que se trazó el déspota dominicano en sus relaciones con los países del área de América Latina y el Caribe. Galíndez, también víctima de las torturas y asesinatos del Trujillo, si bien admitía que el “Benefactor” en su política exterior procuraba seguir de cerca a Washington, en un libro que lo sentenció a muerte calificó como de muy frágil el equilibrio político de la región:


Nueve repúblicas pequeñas en Centroamérica y las Antillas, más la isla de Puerto Rico; y dos repúblicas grandes a corta distancia, Venezuela y México. Raro ha sido el país de estos que no ha sufrido en dicho período un agitado vaivén político, y muchos los que han pasado de la dictadura a democracia y de democracia a dictadura. Su pequeñez y vecindad han forzado un entrecuzar de intereses y fuerzas en que los exilados procuran atacar las dictaduras de sus respectivos países, y con frecuencia dictadores y democracias se ayudan entre sí contra los otros. La República Dominicana está situada en el centro de ese volcán y sus exilados han saltado de país en país según han marchado los acontecimientos de todos ellos.4


En esas circunstancias tuvieron lugar los forcejeos entre el gobierno cubano y el dominicano, disputas en las cuales intervinieron, de una u otra forma, el resto de los países de la región, incluidos los Estados Unidos. La postura estadounidense, dirigida siempre a proteger los intereses considerados estratégicos por su Ejecutivo y Departamento de Estado, resultó decisiva en el desenlace de estos conflictos regionales. Pero también cabe decir que los arquitectos del orden trujillista, procurando el apoyo del imperialismo norteamericano y presentándose como la parte ofendida de estas disputas, apelaban a toda una retórica de defensa de la soberanía para defender la cruenta dictadura dominicana.

Al respecto, uno de los ideólogos del Trujillismo, Peña Batlle diría:


Ningún gobierno ni ningún grupo de gobiernos puede erigirse en juez de otro gobierno o de otro grupo de gobiernos en cuanto estos representan y constituyen la expresión del sistema interno de la organización política intrínseca de sus países respectivos. (…. ) . Existe ahora una especie de entendido, un esbozo de concentración que, por la violencia, ha comenzado a ejercer control sobre la vida interior de nuestros pueblos, sobre la materia íntima y más respetable de su soberanía y de su autoridad.

Ningún gobierno del mundo está libre de tachas, ni puede proponerse como juez de las imperfecciones de los otros. (…).

El pueblo dominicano no puede admitir (…) tutelas ni enseñanzas de quienes no han logrado superar sus propios problemas y sus visibles degradaciones.5


Estos dos discursos políticos, tanto aquel de los funcionarios que renegaron del régimen trujillista como ese otro de quienes lo defendieron,  ponen de manifiesto las dos caras del gobierno dominicano.  Cuando fraguaban complots, golpes de Estado, robo de armamentos, asesinatos y atentados dinamiteros contra sus oponentes internos y otros gobiernos no eran ellos los culpables; incluso llegaron a poner en la picota pública a los propios funcionarios del Departamento de Estado norteamericano que en determinado momento no los favorecieron como ellos esperaban. El régimen trujillista tampoco escatimó esfuerzos y recursos dirigidos a promover la ingerencia en los asuntos internos de los países de la región, mediante la captación de informantes y correveidiles de todo tipo. Los propagandistas del régimen se presentaban como víctimas, mientras mantenían un cabildeo bien activo para ganar adeptos dentro de las instituciones de poder norteamericano, al respecto diría Peña Batlle:


Es muy difícil cerrar los ojos a la tolerancia con que los señores Braden y Briggs manejaron el proceso de conspiración internacional en el Caribe (….).  La estereotipada sonrisa de Briggs (…) se extasiaba en la contemplación del desorden y desparpajo que nos rodeaba y nos amenazaba por todas partes. Braden, prototipo del imperialismo de último cuño que so capa de democracia, alienta la intervención descarada de un país en los asuntos de otro, permitió que el comunismo se armara en la zona del Caribe, impulsó la acción internacional de los enemigos de su propio país y se convirtió en instrumento de contubernio que desde Moscú sembró de inquietudes la convivencia de esta zona geográfica.6


Citas y notas.

1-José Almoina. Una satrapía en el Caribe. Editorial Cole, Santo Domingo, 1999, República Dominicana, p.185-186.
2-Ibídem.
3-Ibídem, p.187-188.
4-Jesús de Galíndez. La Era de Trujillo. Editorial Letra Gráfica, Santo Domingo, Repúlica Dominicana, 1999-2002, p. 268.
5-Manuel Peña Batlle. Política de Trujillo. Imprenta dominicana. Ciudad Trujillo, 1954, p. 151.
6-Ibidem p. 185-186.

María Virginia y yo
Sindo Pacheco
K-milo 100fuegos criollo como las palmas
Francisco Blanco Hernández y Francisco Blanco Ávila
Enlaces relacionados
Reforma constitucional
Decreto No. 349
Editorial Letras Cubanas
Editoriales nacionales
Editorial Capitán San Luis
 
Página
<< Regresar al Boletín Resource id #37
No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 7 No 8 No 9 No 5 No 6 No 4 No 3 No 1 No 2