Shakespeare en el Día Mundial del Libro
A pesar de que su quehacer literario coincidió en el siglo XVI e inicios del XVII, fue el 23 de abril el sitio común para los padres de las lenguas inglesa y española: William Shakespeare y Miguel de Cervantes. Esta fecha, en la que se registra el deceso de ambos, fue tomada por la UNESCO, desde 1996, para la celebración del Día Mundial del Libro, que en Cuba se ha asumido como Día del Idioma.
Ya fuera bajo una u otra nomenclatura, lo cierto es que los homenajes no faltaron esta semana, como tampoco la promoción de la lectura, de la industria editorial y de la protección a la propiedad intelectual por medio del Derecho de Autor. Una de las actividades fue realizada en la librería habanera Alma Máter, situada en la histórica esquina de Infanta y San Lázaro.
Mientras que varios medios de prensa informan que entre los textos más leídos en el continente americano, figuran sagas como 50 sombras de Grey (E. L. James), Juego de tronos (George R. R. Martin), Divergente (Veronica Roth), o Crepúsculo, de Stephenie Meyer; Alma Máter apostó por una propuesta clásica, más que atrayente, necesaria.
“Shakespeare forever. Shakespeare y la lengua inglesa” fue el título del panel de especialistas que disertaron en el encuentro sobre la obra del autor de Romeo y Julieta. Entre los invitados estuvieron la profesora de la Facultad de Lenguas Extranjeras de la Universidad de La Habana, Ida María Ayala; el historiador del Ballet Nacional de Cuba (BNC), Miguel Cabrera, y una representación del cuerpo diplomático inglés en la Isla.
Además de referirse a los valores literarios y trascendencia de la obra shakesperiana, los panelistas dedicaron un amplio espacio a la presencia de sus textos en la trayectoria del BNC.
Al respecto, Cabrera comentó que la permanencia de Shakespeare en la impronta del ballet se debe, entre otros factores, al tratamiento que dio a los más disímiles sentimientos y condiciones humanas, casi todos reflejados en su literatura.
Desde que se hizo un arte profesional, dijo, el ballet proyecta las problemáticas humanas. “No ha habido gran coreógrafo cubano que no haya encontrado su inspiración en Shakespeare”. Entre estos mencionó a Iván Tenorio, Alberto Méndez, y a la Prima Ballerina Assoluta Alicia Alonso.
