Recordando a Tony Díaz
Si bien conocí personalmente a Jesús Antonio Díaz Valladares (1944-2014)1, en la década de los 80 del pasado siglo, en un medio que nada tenía que ver con las artes escénicas, razones ajenas a nuestra voluntad, nos separaron…, pero la situación que generó ese distanciamiento no constituyó óbice alguno para que, como crítico teatral, destacara en mis crónicas la indiscutible excelencia profesional que caracterizara en vida al ilustre director artístico y general de la agrupación Mefisto Teatro.
Por esa razón, le dedico —con afecto y respeto ternísimos— esta crónica a la memoria del multilaureado teatrista, quien poseía un amplio aval artístico y una bien ganada reputación en el campo de la dramaturgia cubana contemporánea.
En la capital de la mayor isla de las Antillas, se desempeñó durante cuatro décadas como diseñador de escenografía, vestuario e iluminación para emblemáticas compañías teatrales insulares, el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) y la Televisión Nacional.
Tony alternó su labor como diseñador con la dirección escénica. Era miembro de la Asociación de Artes Escénicas de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), y pertenecía al equipo de expertos en Artes Escénicas del Ministerio de Cultura.
A finales de 2005, fundó la agrupación Mefisto Teatro, con la que recibió elogios, tanto de los amantes del arte de las tablas como de los colegas de la prensa especializada.
Con anterioridad, dirigió laureadas puestas en escena con la cincuentenaria compañía Rita Montaner, que actualmente dirige el teatrólogo Fernando Quiñones Posada.
Varios lauros le fueron conferidos, entre ellos:
Premio VII Festival Nacional de Teatro Infantil (1975) por Margarita en el País de las Maravillas, del dramaturgo y director artístico Fernando Sáez.
Premio Puesta en Escena del Festival Obrero (1971) por Los fusiles de la madre carrar, del poeta y director teatral alemán Bertolt Brecht (1898-1956).
Premio Puesta en escena del Festival Nacional de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (1972) por La luna muy pequeña y peligrosa caminata.
Premio de Puesta en Escena del Festival Nacional Obrero (1973) por El médico a palos del actor y dramaturgo francés Jean Baptiste Poquelín Moliere (1622-1673).
Premio Puesta en Escena del Festival Obrero (1974) por Unos hombres y otros, del cineasta y narrador Jesús Díaz (1941-2002).
Premio Puesta en Escena Festival Obrero (1975) por Quiere usted comprar un pueblo, del dramaturgo Andrés Lizárraga.
Participó en las cuatrienales de Praga, capital de la antigua República de Checoslovaquia, en 1975 y 1983. Realizó varias giras por Argentina, Colombia, España, Estados Unidos, Francia, islas caribeñas (entre ellas, Guadalupe, donde efectuó dos montajes de obras teatrales), Portugal y Venezuela.
Como diseñador y director tomó parte en el Festival de Otoño de Madrid (1991); en el Festival Binacional y en el Festival de la Frontera en Venezuela y Colombia, respectivamente. En esta última nación suramericana tuvo a su cargo la dirección técnica del Festival.
Recibió en vida la Medalla Raúl Gómez García y la Medalla de la Alfabetización.
No obstante tan súbito y trágico deceso, Tony Díaz duerme en paz el martiano sueño de los justos, porque su misión en la tierra está cumplida… con creces.
Nota
1.Los interesados en obtener mayor información acerca de la vida y la obra de Jesús Antonio Díaz Valladares (Tony Díaz), deben consultar la Enciclopedia Cubana ECURED (www.ecured.cu)
