Garzón Céspedes y el relato hiperbreve
“El relato hiperbreve es la transfiguración íntima y veloz de la verdad en belleza”, asegura el escritor cubano Francisco Garzón Céspedes, quien acaba de dar a conocer en la Isla un libro de este tipo de textos: Normales los sobrevivientes. Cuentos para dos mordiscos (Ediciones Matanzas, 2013).
El autor considera que los relatos hiperbreves son obras de “extrema síntesis que «metafóricamente» recrean la realidad”, a partir de “los caminos, juegos y rejuegos de la imaginación”, “potenciando la intuición, aunque potenciándola de manera consciente en un equilibrio con la razón y el conocimiento”.
Garzón Céspedes ha desarrollado, desde mediados de los años setenta hasta la actualidad, una amplia obra en el campo de la narrativa hiperbreve, donde ha dado a conocer más de quince libros.
El primero de estos, Amor donde sorprenden las gaviotas, lo publicó en 1980 en Cuba. El resto ha aparecido en otros países, fundamentalmente en España, donde reside desde hace varias décadas y editó el último, en 2012, titulado Los 1111 pequeños cuentos del hombre que amaba contar.
Según su criterio, este tipo de historias se plantean siempre “desde la concreción”, y “desde la sugerencia e invitación implícita a continuarla, el germen o esbozo de una historia de desarrollo infinito”.
Las define además como una “unidad indivisible y perfecta” y, a la vez, “un sistema capaz de permitir la creación de nuevos sistemas”, de “servir como punto de origen para la creación de nuevas unidades narradoras o narrativas indivisibles y perfectas”.
A partir de la extensión (que a su juicio no debe sobrepasar las 200 palabras), la intención u otras características de los textos hiperbreves, Garzón Céspedes estima que existen cerca de cincuenta modalidades de escritura de los mismos, causando cada uno efectos, sensaciones, emociones sumamente diversas.
Un notable ejemplo de esta notable gama formal lo constituye el volumen Normales los sobrevivientes... que reúne parte de trece colecciones de narraciones hiperbreves dadas a conocer por el escritor durante las últimas décadas.
Según la crítica española Salomé Guadalupe Ingelmo, éste es un libro donde “lo onírico y simbólico cobra una dimensión catártica y simbólica”, donde “el lúcido y agudo análisis de la realidad convive con una medida y calculada locura: la dosis justa para inocular confianza en la utopía”.
“Pertrechado de un humor mordaz pero compatible con la más fraternal ternura, Garzón Céspedes empuja, en realidad, a no sobrevivir de cualquier modo; a vivir con mayúsculas en pos, aún, del sueño”, añade Guadalupe Ingelmo.
Francisco Garzón Céspedes (Cuba, 1947) es periodista, comunicólogo, artista oral, dramaturgo y director. Teórico que de Cuba al mundo transformó la Historia de la oralidad artística con su propuesta de la narración oral escénica.
Tiene publicados 45 libros impresos, entre los que se encuentran: Recopilación de textos sobre el teatro latinoamericano de creación colectiva (Casa de las Américas, 1978), Amor donde sorprenden gaviotas (Letras Cubanas, 1980), Cupido Juglar (EDUCA, 1985), El arte (oral) escénico de contar cuentos (Frakson, 1991, y, al árabe, Ministerio de Cultura de Egipto, 1996), Teoría y técnica de la narración oral escénica (Páginas, 1995), Cuentos para un mordisco (OEYDM, 2001), Una historia improbable y otros textos (Ciudad Gótica, 2006), Cómo aprender a contar oralmente… (Adagio, 2011).
Es fundador y director general de la Cátedra Iberoamericana Itinerante de Narración Oral Escénica (CIINOE) y de Ediciones COMOARTES, condecorado y premiado: Distinción por la Cultura Nacional, Premio Ollantay, Premio Comunicarte, Medalla de Honor / CELCIT…
