Apariencias |
  en  
Hoy es martes, 19 de noviembre de 2019; 8:18 AM | Actualizado: 18 de noviembre de 2019
<< Regresar al Boletín
No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 7 No 8 No 9 No 5 No 6 No 4 No 3 No 1 No 2
Página

León de Greiff: sus “mamotretos”

Ricardo Riverón Rojas, 08 de mayo de 2014

No comparto la afirmación de que el poeta León de Greiff (Medellín, 1895- Bogotá, 1976), con sus primeros textos tomó fila mansamente en el concierto modernista. Quizás en los alejandrinos de un poema como “A los 13 Panidas”, de 1916, se puedan identificar rasgos de aquella afectada elegancia: “¡Y tanta tierra inútil por escasez de músculos! / ¡tanta industria novísima! ¡tanto almacén enorme...! / Pero es tan bello ver fugarse los crepúsculos…”, mas si prestamos atención a su primer poema publicado –en 1915 aunque su escritura es de 1914– titulado “Balada de los búhos estáticos”, dicha clasificación se erige insostenible camisa de fuerza.

Endilgarle a determinada zona de la poesía del colombiano, aunque sea de manera tangencial, la etiqueta de modernista, nos obliga a preguntarnos: ¿dónde colocar entonces estos versos del irredimible e hirsuto Pablo de Rokha?: “Todo el siglo te envuelve como una echarpe de oro; / y, desde la verdad lluviosa de mi enigma, / entonas la tonada de los últimos novios; / tu arrobamiento errante canta en los matrimonios, / cual una alondra de humo, con las alas ardidas”. ¿O estos del mutante lírico a perpetuidad que fue Pablo Neruda?: “Era mi corazón un ala viva y turbia.../ un ala pavorosa llena de luz y anhelo. / Era la primavera sobre los campos verdes. / Azul era la altura y era esmeralda el suelo”. Ni uno ni otros, siquiera con sesgo ocasional, han recibido la clasificación de “modernistas”.

La “Balada de los búhos estáticos” desliza una ironía, rayana con la burla lúdica a expensas de una aliteración machacona donde ondula la idea a un ritmo de contagioso y simpático ritornelo. No es ese, tampoco, un procedimiento visible en el ámbito modernista: “La luna estaba lela / y los búhos decían la trova paralela. / El padre de los búhos era un búho sofista / que interrogó a los otros al modo modernista: / los búhos contestaron, contestaron la lista... // Y eran seis bellos búhos plantados en la rala / copa de un chopo calvo. Y el pintor agita el ala / y al instante se inicia la trova paralela, / trova unánime y sorda, extraña cantinela / que coloquian los búhos ordenados en fila”. La adjetivación nada complaciente (chopo calvo), el semiabandono del metro latino, los esperpénticos protagonistas (esos burlescos búhos trovadores) impiden que enfoquemos a “La balada…” como edecán de parnasianos galanteos modernistas.

Mi hipótesis es que, con vista periscópica, el sello “modernista” se le podría aproximar a casi todo lo escrito en nuestra lengua después de Darío, que no por gusto fue aquel un movimiento renovador, pero tal impronta no hay que interpretarla como afiliación estética plena, sino como marca lingüística contextual. De tal jalón no escapa casi ningún poeta, incluyendo al muy posterior Nicanor Parra y al casi coetáneo Vicente Huidrobro, aunque sabemos que la trayectoria creativa de ambos los condujo a sendos y trascendentes movimientos vectorialmente opuestos a los cánones “darianos”: la Antipoesía y el Creacionismo.

Los siguientes versos de Parra, a caballo entre el modernismo y el romanticismo, dan testimonio de ello: “Cuando pasen los años, cuando pasen / los años y el aire haya cavado un foso / entre tu alma y la mía; cuando pasen los años / y yo sólo sea un hombre que amó, / un ser que se detuvo un instante frente a tus labios, / un pobre hombre cansado de andar por los jardines, / ¿dónde estarás tú? ¡Dónde / estarás, oh hija de mis besos!”. Y casi lo mismo podríamos afirmar de estos otros de Huidobro: “Adiós / Paris / Una estrella desnuda / Se alumbra sobre el llano / Esa estrella la llevara en mi mano”.

La apreciación de un León de Greiff modernista y luego surrealista parece aceptada por consenso en buena parte de los estudios literarios. Es una idea que se vincula con el nacimiento, en 1915, del grupo Los Panidas de Medellín y su revista homónima, espacios donde trece intelectuales bohemios, nucleados por intereses políticos y culturales de diversa orientación —León de Greiff uno de ellos, con el seudónimo de Leo Le Gris— removieron la quietud en torno a la cual giraba la preceptiva de la capital antioqueña. Así lo relata Miguel Escobar Calle: “El día 15 del mismo mes [se refiere a febrero de 1915] circuló el número uno y el efecto inmediato fue triple: los Panidas celebraron con tremendo alboroto en la sede principal (el Café El Globo) y en las subsedes (el Chantecler y La Bastilla); los lectores escandalizados echaron pestes contra los versos raros de corte modernista de un tal Leo Le Gris, que cantaban a la luna lela y a los búhos «que decían la trova paralela»; y La Familia Cristiana, órgano oficial de la curia, se dejó venir con el consabido veto, censurando la revista y prohibiendo su lectura a los adolescentes «por sus efectos perniciosos»”. Resulta contraproducente que en 1915 algo que se pudiera llamar modernista escandalizara a una comunidad intelectual, después de casi treinta años de la aparición de Azul, de Rubén Darío. He aquí una razón más para negar que “La balada de los búhos estáticos” machaque nueces para el modernismo.

Qué pretendían los Panidas es una pregunta con tantas respuestas como integrantes tuvo el grupo. La de Leo Le Gris fue: “Nos animaba, ante todo, un propósito de renovación”. El modernismo, aun cuando fuera referente obligado, ya no podía calificarse de renovador, sino como componente de una tradición.

Una especie de retrato espiritual que Juan Lozano y Lozano hace del poeta, serviría asimismo para caracterizar su poesía, lejos ya de encasillamientos:

…un estoico que ha aprendido a mantener la mente en absoluta independencia de toda circunstancia externa: un hombre que vive de la savia de sí mismo y no obedece ni teme sino la censura que le dicte su propio corazón (…) ama el arte por el arte, ciertos principios morales por sí mismos, la amistad de sus amigos por sí misma, sin esperar nada de nadie. Mira con igual indiferencia elogios y diatribas, miserias y holganzas, honores y silencios o desvíos.

Harold Alvarado Tenorio no vacila en afirmar que Tergiversaciones (de 1925) “es un volumen que puede calificarse de modernista”. No obstante reconoce que en él está, en su origen, la voz que habría de identificarlo en el concierto de la poesía continental. Burla e ironía, olvidadas sintaxis, palabras envejecidas, neologismos y arcaísmos, juegos de palabras y antipoemas, galicismos, germanías y neologismos, atado todo ello a un deslumbrante ejercicio de habilidades verbales con un rigor musical muy suyo (…). Porque la poesía fue para él la invención del otro mundo, verbal y mágico, que le sirviera de asidero para poder vivir las mezquinas realidades de una sociedad como la colombiana de los años de entreguerras.

También, al referirse a sus libros posteriores, este estudioso lo define de una manera tan difusa como múltiple fue la poética de De Greiff:

se apropiará [dice] de todas las conquistas de los Ismos pero sin tomar partido por ninguno de ellos. Será unas veces dadaísta, otras surrealista, otras anarquista y la mayor de las veces un creacionista, que desdeñando la realidad, o lo que por ello entendemos, prefiere crear otra realidad que interprete a aquella o nos aparte definitivamente del presente —¿modernista?— que tanto repudia el poeta. De esa manera y por miles de vericuetos, De Greiff, escéptico y sensual, levantó un mundo de fantásticos personajes, con su flora y su fauna, y un lenguaje irrepetible para celebrar las cosas y los seres de ese mundo ilusorio.

Al gran poeta que fue León de Greiff, a mi modo de ver, le sienta bien el calificativo de irreverente perpetuo, pues le asignó a su poesía funciones cuestionadoras de todo lo establecido por la receptividad de su época, y a lo largo de su vida se mantuvo consecuente con ello. El que titulara la mayor parte de sus libros con una expresión coloquial y casi peyorativa: Mamotretos (libro o legajo muy abultado, principalmente cuando es irregular y deforme, según el DRAE), lo ubica bien lejos de cualquier posicionamiento cómodo. Lo esperpéntico de “Balada de la fórmula definitiva y paradojal”, pese a la presencia alejandrina, lo emparienta, más que con cualquier otra tendencia, con el espíritu vanguardista de Trilce, de César Vallejo, o de Arabescos mentales, del poco reconocido cubano Regino Botti: “Necias disquisiciones de fastidiosa ética: / mi cabeza, la ilusa, anda muy mal de juicio... / (¡peor la flaca bolsa, de irónica aritmética...!) / Le pregunté a la Esfinge que tengo a mi servicio: / —oh, ¿cuál será la fórmula de virtud o de vicio, / que rija mis futuros?— y los abstrusos senos / musitaron unánimes, en tono profético: / todo no vale nada, si el resto vale menos...!”

El que algunos de sus primeros versos manifestaran cercanía con códigos que usufructuaron los modernistas, y quizás cierta complacencia crítica, ha hecho que se siga relacionando a este inextricable poeta con dicha corriente. Un simple ejercicio de confrontación de fragmentos de dos de sus poemas de inicio, “Canción de Dinazarda” y “A los 13 panidas”, tal vez demarque con buena claridad cuánto rebasa la poética de De Greiff el horizonte modernista. Si en “Canción de Dinazarda” son identificables códigos más complacientes, quizás por tratarse de un poema amatorio: “Tu grande corazón, tu alma extasiada, / tu espíritu finísimo, a mi ruego / se rindieron: donáronse a mi Nada! / Noche: en tus brazos únicos me entrego, / Dinarzada sutil, noche soñada...” en “A los 13 panidas” una lectura de ese signo resultaría más que absurda: “tal un ventripotente agrómena de jipa / a quien por un capricho de su caletre obtuso / se le antoja, fingirse paraísos...! ¡al uso / de alucinado Poe que el alcohol destripa!”.

Las más acabadas esencias de la poesía de León de Greiff, como afirma Stephen C. Mohler, se pueden leer en concordancia con su estructura musical, pues con razón apunta que "por su uso extensivo de técnicas e imágenes sinfónicas, la poesía de León de Greiff es más musical que la de los simbolistas y modernistas más orientados hacia la música". Acaso a este polifónico poeta se le pueda clasificar —asegura el crítico y me complace la definición— como “un músico cuyo instrumento son las palabras”.

María Virginia y yo
Sindo Pacheco
K-milo 100fuegos criollo como las palmas
Francisco Blanco Hernández y Francisco Blanco Ávila
Enlaces relacionados
Reforma constitucional
Decreto No. 349
Editorial Letras Cubanas
Editoriales nacionales
Editorial Capitán San Luis
 
Página
<< Regresar al Boletín Resource id #37
No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 7 No 8 No 9 No 5 No 6 No 4 No 3 No 1 No 2