Pensar la narrativa cubana
“La narrativa cubana sigue estando vinculada al realismo”, aseguró el escritor Jorge Ángel Hernández Pérez, durante el espacio En el jardín, celebrado en el Centro Cultural Dulce María Loynaz. En la tertulia, conducida por la poeta Marilyn Bobes, se debatió en torno a las tendencias actuales de la narrativa de la Isla.
Durante el encuentro, el narrador, poeta y ensayista se refirió a que este realismo, como esencia de la prosa de ficción cubana contemporánea, puede dividirse en varias líneas fundamentales. A una de esas vertientes “le interesa denunciar sobre todo las cosas que están o han fracasando dentro del sistema de relaciones sociales del país”.
“También hay una especie de realismo —afirmó— que está tratando de romper con determinados cánones de la moral, fundamentalmente, con las relaciones sexuales y el erotismo”.
Además, destacó el creciente interés que ha despertado la narrativa histórica, específicamente aquella que detalla los modos de vida. “Esa narrativa histórica —aseveró— tiene carácter de realismo, aunque sea una historia ficcionalizada”.
Al referirse a temas abandonados por la literatura realizada en el país sentenció que “la familia, casi siempre, es un escenario hostil o por lo menos de incomprensiones y los escritores no están preocupados por entender las relaciones familiares”.
Una de las grandes ausencias en los libros de narrativa, publicados en la Isla, es el humor. Sobre este asunto el invitado señaló que cada vez se hace más necesario no perder el sentido del humor. A propósito de este tema Marilyn Bobes apuntó que acaba de terminar la edición de la novela Bonsái, de Eduardo del Llano, quien es uno de los más reconocidos cultivadores del humor en las letras cubanas de hoy.
Como colofón, Hernández Pérez compartió con los asistentes la lectura de su cuento Desde la barra de Google, que es expresión de los presupuestos ideo-estéticos que animan su literatura.
