Cantares de Lola Rodríguez de Tió
Mis cantares y otros poemas, una compilación a cargo del crítico Jorge R. Bermúdez, es el título donde encontrará el lector cubano reunida por primera vez la poesía de Lola Rodríguez de Tió, puertorriqueña y cubana, a la que le debemos esos hermosos versos que definen las hermanas islas de Puerto Rico y Cuba como las dos alas de un mismo pájaro.
Presentado por estos días en el Centro Pablo —con toda intención allí por ser este un espacio donde se promueve la obra de ese otro gran puertorriqueño-cubano— a cargo de su director, el poeta y cineasta Víctor Casaus, el libro constituye un exquisito homenaje a esa mujer extraordinaria, nacida hace 170 años en la isla borinqueña y fallecida en La Habana en 1924, donde reposan sus restos.
Un enjundioso prólogo introduce las páginas rubricadas por el sello editorial Arte y Literatura. En él Bermúdez nos acerca con exhaustiva precisión a la vida y obra de Dolores Rodríguez de Astudillo Ponce de León, unida desde los trece años, a juzgar por el momento en que puso sus ojos en él, a quien será más tarde su esposo, el poeta y revolucionario puertorriqueño Bonocio Tió Segarra.
No solo importantes anécdotas que dan fe de una personalidad recia y cabal —entre las que cuentan el momento en que nace, frente a autoridades españolas la afamada redondilla a la que pertenecen los versos "Cuba y Puerto Rico son/ de un pájaro las dos alas"— sino la alusión a hechos concretos que marcaron la vida de esta heroína, desterrada de su patria en varias ocasiones por ser considerada una conspiradora en contra del gobierno de su isla, pondrán al día a cuantos desanden estas referencias.
Entre ellas rezan ser la autora del Himno Nacional de su país de origen; la relación fraternal con patriotas latinoamericanos como Ramón Emeterio Betances, Eugenio María de Hostos y Máximo Gómez, por solo citar algunos, y con la intelectualidad de su tiempo. No faltan los apuntes sobre su batalla constante por reivindicar la posición de la mujer en la sociedad marginadora del género ni su dedicación a sus dos hijas, Patria y Mercedes.
La poesía y el valor artístico-literario alcanzado por Rodríguez de Tió, cuya voz lírica la convertiría en el primer mito de la poesía puertorriqueña decimonónica, queda bien valorada por Bermúdez, quien tiene en cuenta el proceso de mutación de la autora en su devenir creativo y aborda con no pocos ejemplos los vuelos más encumbrados de su palabra eficaz.
Casaus refirió en la presentación del texto que la información ofrecida por Bermúdez contiene referencias biográficas muy útiles y muy desconocidas en nuestro país. “Este libro va a reavivar el interés por la obra de esta gran poetisa”, y recordó algunas coincidencias ente la vida de la intelectual con Teté Casuso, quien fuera la esposa de Pablo de la Torriente Brau.
La presentación concluyó, tal como acostumbra el centro a conjugar música y poesía, con la voz del trovador Mario Darias, quien interpretó canciones cuyas letras forman parte de la obra de Lola Rodríguez de Tió.
