George Orwell: una gran rebelión del ser humano
El 25 de junio de 1903, en Motihari, una colonia británica de la India, nació Eric Arthur Blair. Tres décadas después, ese mismo hombre se dio a conocer al mundo con el pseudónimo de George Orwell, para quedar en la historia como uno de los más relevantes escritores de lengua inglesa en el siglo XX.
Si bien se conoce hoy como el autor de Rebelión en la Granja (1945), esta no es más que un claro ícono de toda su trayectoria literaria, la cual abarcó labores periodísticas, ensayos, y novelas. Esa obra, junto a la titulada 1984, motivados por un profundo rechazo al totalitarismo, reflejan una tendencia ideológica del autor que caracterizó gran parte de sus textos: el interés por el contexto político y la crítica social.
Otro de los elementos identificativos del estilo orwelliano es su marcado matiz autobiográfico, pues sus libros contienen pasajes de todas las etapas de su vida, las diferentes experiencias que lo formaron, y el crecimiento y desarrollo de su personalidad. De modo que si se hablase de “la biografía de George Orwell”, habría que repasar toda su colección de letras.
Desde la juventud, el escritor definió sus posiciones contra el imperialismo británico, lo cual quedó reflejado posteriormente en sus títulos Los días de Birmania (1934), y en ensayos como Un ahorcamiento o Disparando a un elefante. Orwell transita luego en su vida personal por una época de pobreza e indigencia, sufriendo las condiciones de las clases trabajadoras europeas, y se inclina en defensa de la justicia social, de donde sale su primera obra reconocida: Sin blanca en París y Londres (Down and Out in Paris and London), en 1933.
Con esas características autobiográficas destaca también la novela La hija del clérigo (1935), que extrajo de sus vivencias como profesor; el título Mantened la Aspidistra izada (1936), que se refiere a su estancia y actividades culturales en el pueblo de Hampstead; y de su participación en la segunda Guerra Mundial surgió Diario de guerra 1940-1942.
Aunque este autor británico nunca formó parte activa de asociación o coalición partidista alguna, reconoció en vida sentirse un hombre de izquierdas. De ahí que uno de sus más destacados relatos, El camino a Wigan Pier (1937), explora la pobreza en la clase obrera de Inglaterra. Para ese texto, Orwell ejerció como reportero social, tuvo acceso a muchas viviendas modestas para experimentar en las condiciones ínfimas en las que vivía la gente, tomó nota de los ingresos salariales por hogar, y pasó días enteros consultando en la biblioteca por registros de salud pública e informes laborales en las minas.
Precisamente por esas técnicas reporteriles y sus inquietudes de índole socioeconómico, es que Orwell fue reconocido en su trabajo como periodista. A esta faceta se puede adscribir, además de la ya mencionada, la obra Homenaje a Cataluña, sobre la Guerra Civil Española. Sin embargo, los lectores contemporáneos llegan a este autor a través de sus novelas, en particular por títulos enormemente exitosos como Rebelión en la granja o 1984.
George Orwell murió el 21 de enero de 1950, con 46 años de edad. En esa corta vida, ya había logrado situarse en la lista de referencia para la literatura inglesa, precedido en influencias por autores como Charles Dickens Gustave Flaubert, James Joyce, Jack London, William Somerset Maugham, Émile Zola, H. G. Wells, entre otros; y quedaría ya como ejemplo para otros que le siguieron los pasos, como: Ray Bradbury, Albert Camus, Noam Chomsky, por solo citar algunos.
Se puede definir a Orwell, por su pensamiento comprometido con la época que le correspondió, su acercamiento mediante la literatura a la realidad, y la multiplicidad de espacios y vivencias que generaron su obras, como una gran rebelión del ser humano contra su mundo.
