Gatunas
Gatunas, título lanzado bajo el sello de la Editorial Extramuros, del escritor, investigador, traductor, periodista y lingüista Leonardo Depestre, ha transformado toda la filosofía humana en gatuna.
Con cuarenta y cuatro minirelatos y once poemas, que compiten con la teatralidad del relato, este sencillo ejemplar nos permite ver la vida cotidiana de los seres humanos a través de los ojos indomable de los gatos.
Contadas por boca humana o boca gatuna, o quizás por un humanoidegatuno, con la sonrisa a flor de piel, que a veces no brota pero queda, las historias se entremezclan, funden dos mundos, subterráneo o no, marginal o no, pero siempre cotidiano.
Están en ellas el trabajador comú
n, el mendigo, el oportunista, la prostituta, la anciana, la seductora, el hombre-la mujer parsimoniosa, que levanta el rabo mientras se pasa la mano por el lomo y mira con vivos ojos el momento del zarpazo. Pues quietud no significa no hacer nada.
El tiempo lento, pero no acumulativo, es el estado de este libro de sencillo, pero no ingenuo lenguaje, en el que una palabra u otra, nos develan que estamos frente a un autor concienzudo y sabio.
Gatunas no es una obra grandilocuente, es “estirable” y flexible, calmante para tanto estrés, sin olvidar el tiempo en que está.
Aquí un minicuento como ejemplo
Ser o no ser
Se trataba de un caso atípico: un gato que no temía al agua, que se recreaba en el estanque, donde nadaba con elegancia. Por lo demás, compartía las características de sus congéneres: era voraz y libertino, ágil y grácil, con grandes e infaltables vigotes oscuros. El especialista no dudó ni un instante en clasificarlo como un pez gato de 40 centímetros de longitud y 2 kilogramos de peso, de carne comestible muy apetecible.
