Una década sin la “Dama de la poesía” portuguesa Sophia de Mello
Autora de una poesía clara y concisa, inspirada lo mismo en la luz del mar que en los mejores ideales del preclaro racionalismo heleno, Sophia de Mello, la llamada “Dama de la poesía portuguesa”, es recordada a una década de su deceso, como una figura indispensable de las letras lusitanas.
Nacida en Oporto, en noviembre de 1919, Sophia de Mello es una de las poetas más importantes del siglo XX en su país, que en 1999 se convirtió en la primera mujer en recibir el Premio Camões, el más prestigiado en su nación.
Para la crítica especializada, parte de su grandeza estuvo en ser “al mismo tiempo algo así como una antípoda y una prolongación del gran Fernando Pessoa, cuya figura va apareciendo poco a poco, cada vez más nítidamente, en su obra.
Miembro de una familia aristocrática, su infancia transcurrió en Oporto y Lisboa donde inició estudios de Filología clásica.
De acuerdo con la biografía que de ella difunde Poemas-del-alma.com, después de su matrimonio con el abogado y periodista Francisco Sousa, fijó su residencia en Lisboa.
Allí alternó sus actividad poética con el ejercicio político, como diputada por el partido socialista y socia fundadora de la Comisión de apoyo a los presos políticos.
Sobre su trabajo, la biografía que ofrece la Antología de poesía, de Mello, compilada por Rodolfo Alonso, publicada por “Alquitrave”, recuerda que Sophia de Mello Breyner Andersen era sin duda la gran dama de la poesía contemporánea de Portugal.
“En su verso, sucinto y claro, medido y contagioso, como en la luz mediterránea de aquellos griegos indelebles que tanto amó, la belleza y la justicia no son más que una sola, misma musa”.
En 1944 publicó su primer libro, Poesía, una edición de autor de 300 ejemplares, pagada por su padre, que recoge algunos de los poemas escritos con 14 años y supuso el inicio de una fulgurante carrera como escritora.
Luego colaboró en diversas revistas de poesía y escribió obras de literatura infantil, poesía, cuento y ensayo.
En total, señala la página cubana “Ecured”, es autora de 17 libros de poesía, nueve antologías y 13 volúmenes en prosa, que incluyen cuentos infantiles, seis ensayos y una pieza teatral.
Dividió su vida entre la poesía y el activismo social contra la dictadura de Antonio de Oliveira Salazar.
Como escritora, señala esta biografía, se erigió como una voz de libertad, especialmente en la obra O livro xexto y fue diputada de la Asamblea Constituyente por el Partido Socialista, tras la Revolución de los Claveles.
Su obra le valió galardones como el Gran Premio de Poesía de la Sociedad Portuguesa de Escritores (1964), y el Premio Teixeira de Pascoaes. Tradujo a Claudel, Dante, Shakespeare y Eurípides (1977).
En 1970 tradujo al francés, para la editorial Presses Universitaires de France, a cuatro grandes poetas portugueses: Camoens, Cesário Verde, Mário de Sá-Carneiro y Fernando Pessoa.
También llegó a presidir la Asociación de Escritores Portugueses.
En marzo del año 2001 el pabellón del Instituto Camoens en el Salón del Libro de París estuvo dedicado en su totalidad a Sophia de Mello, a quien se concedió también allí el Premio Max Jacob, otorgado por primera vez a un autor extranjero, y en 2003 se le concedió en Madrid el Premio Reina Sofía, aunque murió antes de recibirlo, el 2 de julio de 2004.
Tomado de Diario Rotativo
