Verano 2014 es Aire de luz


Contra la costumbre, Aire de luz se realizó en esta oportunidad un viernes, pues el 4 de julio se iniciaba en todo el país, como cada año, la jornada Lecturas de Verano.
En este encuentro con la poesía y por cumplir el espacio 11 años de creado, el Instituto Cubano del Libro homenajeó a su conductora, Basilia Papastamatíu, con un hermoso ramo de flores. Antes de comenzar, la Papastamatíu interrogó al público acerca de la conveniencia de incluir en su tertulia a poetas de cualquier generación, además de los nacidos a partir de 1970. Los asistentes concluyeron que los invitados podían provenir de cualquier generación siempre y cuando sus textos tuviesen calidad.
Gracias al afán de la anfitriona por conformar, para la lectura de poemas, grupos integrados por diversas generaciones —desde el 50, del pasado siglo, hasta el 2000— nacieron cinco equipos que hicieron una gran fiesta de poesía.
El primer grupo, con un tiempo acompasado y grave, marcado por la voz peculiar de César López e integrado además, por Pablo Armando Fernández, Mario Martínez y Pedro de Oraá ofreció a los presentes: “Mi madre que sea feliz”, “Robot”, “Los cisnes de Siris”, “Salvad”, respectivamente.
El segundo, se completó con Lina de Feria, Waldo Leyva, Alex Pausides y Soleida Ríos ─quien contaminó con su poesía arrítmica el tiempo más lírico de sus anteriores colegas─, ellos leyeron: “Pero Beethoven”, “La verdad”, “El hombre con una vara de pescar”, “Tierra santa” y “Pie de palma”.
Tony Armenteros, Carlos Augusto Alfonso, Alberto Marrero y Julio Mitjans, congregados en el tercer conjunto de poetas, lograron un equilibrio de tiempos acorde a la amalgama de estilos y temas con: “Casa de Eglesme”, “Excavaciones”, “Eutico de la muerte resucita y habla” e “Interrogantes en las sucesiones”.
Los más jóvenes, Yansys Sánchez, Laura Domingo y Jorge Bousoño, reunidos en un cuarto grupo, seleccionaron: “Las cabezas entre mis manos”, “Invocaciones” y “Terco rap”.
En el último equipo hubo una sorpresa, pues Edgar Vázquez y Zoila Capistrán, dos asistentes venidos del Perú, decidieron leer junto a Sinecio Verdecia: “Pelea de gallo”, “Entre mis piernas” y “Todas se han ido”.
