El paseo que todos quisiéramos

Un sabroso viaje por Brasil es más que un libro de cocina para niños; como anuncia su título, es un paseo por la cultura, identidad y tradiciones del gigante suramericano.
No podía ser diferente viniendo de la pluma de Frei Betto, intelectual reconocido por sus aportes en el campo de la teología y la antropología que, en esta ocasión, echó mano a la herencia de su madre, una escritora de libros de cocina regional, y a su propia experiencia en la pedagogía.
Tomando como excusa las clases de arte culinario de doña Maria Benta, Betto y la coautora del libro, Maria Stella Libano Christo, sitúan a los protagonistas de la historia a bordo del “fogoncito”, una suerte de nave en la que recorren la geografía brasileña.
Así comienzan su viaje Juan Limonada -personaje principal-, Ari Puerta, Pedro Vitamina, Alice Maravilla y Mónica Melindrosa. En cada una de las “estaciones”, los estudiantes no solo descubren nuevas recetas de cocina, todas muy saludables, sino que aprenden de su propio país y de sus coterráneos; incluso, se descubren entre ellos mismos:
—Ari, ¿tú has pasado hambre alguna vez?, preguntó en uno de los viajes, Juan Limonada.
—No, nunca. Nací en una familia que siempre ha tenido más comida que apetito.
—Yo sí he pasado hambre —le respondió Juan—. Muchas veces mi padre se quedó sin empleo y en mi casa nos vimos obligados a racionar la comida.
De un modo sutil, y suficientemente simple para que los niños se sientan atraídos por la lectura, los autores introducen temas como el hambre, la malnutrición, las relaciones sociales, las tradiciones, y la formación de la nación.
No escapa a los escritores el fenómeno de la industria cultural, que ilustran apoyándose en la clase de Chico Pino, “Educación de la mirada”. Con esta asignatura, como narra el propio Limonada, “aprendimos a disfrutar de los programas, bien hechos, que enriquecían nuestra cultura, y también a apagar la televisión cuando ponían otros que, para tener éxito, empleaban la violencia y el sexo”.
Sin dudas, Un sabroso viaje a Brasil figura entre las mejores propuestas para las lecturas de este, y de todos los veranos. No es un libro exclusivamente para niños pues, al igual que El principito, puede ser leído –con sumo agrado- en cualquier edad. Su contenido asegura un sabroso viaje por la tierra del Corcovado y un acercamiento a la actualidad americana.
