Los placeres anónimos del escritor
Confesaba el narrador Alberto Guerra Naranjo que uno de sus placeres anónimos como escritor —que nunca, por cierto, aparecerá recogido en su ficha biográfica— es experimentar esa enorme satisfacción que ha sentido cuando algunos de sus cuentos han sido adaptado a un medio audiovisual.
En Jueves de literatura, espacio mensual creado y conducido por la poeta, narradora y periodista Marilyn Bobes, en la Casa del ALBA Cultural, el autor, considerado una de las voces más representativas de su generación, rememoraba cómo los medios audiovisuales contribuyeron, indudablemente, a que se decidiera por el oficio de escritor.
“Como no soy de cultura libresca, me hice escritor —comentaba— gracias a María Bachs, quien era, en los años setenta, la guionista del espacio El cuento, de la Televisión Cubana. A través de una de sus adaptaciones conocí, por ejemplo, a Antón Chéjov, lo que me hizo anotar el nombre e ir corriendo a la biblioteca de 100 y 51, en Marianao, para leer el cuento y luego llegar a las librerías a comprar sus libros.
Esa relación de la literatura con el audiovisual —según sus palabras— es una manera práctica, lógica, natural, de estos tiempos, aunque, en realidad, es algo que viene de mucho antes. “Ya en los años sesenta, David Lynch vinculaba el audiovisual y la letra; vinculaba esos tres elementos: la escritura, la pintura y el movimiento. No es extraño, por ello, que todos los escritores tengamos un pie en el audiovisual y otro en la narrativa”.
El reto para Guerra Naranjo es comprender que esa es la lógica natural, que el lector debe incorporar el audiovisual y que es necesario zanjar las diferencias entre guionistas, narradores y realizadores, lo cual permitirá, indudablemente, acercar el texto literario, a través de una obra audiovisual, a un mayor número de espectadores.
Autor de una obra narrativa que es fiel reflejo de realidades, conflictos, problemáticas y esperanzas de la Cuba de fines del siglo XX, Alberto Guerra Naranjo ha publicado, entre otros títulos, los cuadernos de cuentos Disparos en el aula, Aporías de la feria y Blasfemia del escriba y ha sido reconocido con premios como Luis Rogelio Nogueras, La Gaceta de Cuba y Ernest Hemingway.
Corazón partido bajo otra circunstancia, Pequeñas maniobras y Disparos en el aula son algunas de las historias de su autoría que, en los últimos años, han sido llevadas a la televisión, lo que enriquece una biografía intelectual en que también aparecen sus prosas reflexivas, como cultivador de los géneros de ensayo y crítica literaria.
La exhibición de dos audiovisuales dirigidos por el también narrador J. R. Fragela –una entrevista con Guerra Naranjo y la adaptación de uno de sus cuentos— complementaban este Jueves de literatura, en que su anfitriona, Marilyn Bobes, también invitaba al joven guitarrista Omar Kessel, para así confirmar los vasos comunicantes que pueden, y deben, existir entre la literatura y el arte.
