Thor Heyerdahl: el explorador, pacifista, etnólogo... y también escritor
Infinidad de veces se ha dicho que la realidad supera a la ficción. Y es cierto. La expedición de la Kon Tiki, libro escrito por Thor Heyerdahl a partir de sus experiencias del célebre viaje que hiciera en 1947 a través del océano Pacífico, supera en interés, amenidad y conocimientos a cualquier relato de ficción.
El libro de Heyerdahl, traducido a numerosas lenguas, deviene además un texto que los adolescentes de hoy (y además los adultos) deberían tener como libro de cabecera. La expedición de la Kon Tiki, el libro y la realidad, deviene una lección de solidaridad humana entre los integrantes de un equipo de trabajo, ejemplo de cómo sobrevivir cuando las condiciones del medio son adversas y muestrario de actitudes positivas ante la vida, un código de tenacidad en el trabajo de investigación, búsqueda de la verdad, relación amigable con la naturaleza, cuestionamiento de las teorías preestablecidas y una prueba más del espíritu científico del ser humano. El credo de Thor Heyerdahl se sintetiza en una frase histórica: "¿Fronteras? Nunca he visto una. Pero he oído que existen en las mentes de algunas personas”.
La expedición de la Kon Tiki, escrito por Thor Heyerdahl sin ser escritor, fue en su tiempo un best seller y hoy lo sigue siendo. El Instituto Cubano del Libro lo publicó años atrás cuando menos en una ocasión. Reeditarlo sería una buena propuesta.
Y todo esto viene al caso porque el centenario de Heyerdahl se cumple este 6 de octubre. Quien es tal vez el noruego más universal, nació en el año 1914, en Larvik, realizó estudios en la Universidad de Oslo y durante la Segunda Guerra Mundial ingresó a una unidad de paracaidistas de las fuerzas de los Aliados.
Apuntemos algo: detrás de cada expedición realizada por Heyerdahl subyace una intensa investigación, una gran confianza en las posibilidades infinitas del ser humano, y de respeto a las civilizaciones antiguas. Fue, además de un hombre de ciencias y de aventuras, un humanista.
Con la expedición de la Kon Tiki, balsa construida a partir de troncos, plantas y materiales sencillos, los seis tripulantes navegaron 4 700 millas, desde Perú hasta las islas Tuamotu, en su afán por demostrar la factibilidad de los nexos entre los nativos y culturas de la América del Sur y de las islas de Polinesia.
No fue esa sino la primera de una serie de famosas expediciones. Le siguieron la del Ra y Ra II, que llevó a cabo para demostrar la posibilidad de que los antiguos egipcios hubieran tenido contacto con América; o la del Tigris, para probar posibles nexos entre la cultura del Valle del Indo y la Mesopotamia...
Muy valiosas fueron las observaciones de Heyerdahl sobre el estado de los océanos, la contaminación, las corrientes... las cuales vieron la luz en las más importantes publicaciones científicas del mundo, todo como parte de su campaña de preservación del medio ambiente.
Los valores del escritor se integran en Heyerdahl a otros muchos y diversos, como pacifista y ecologista, como etnólogo y científico.
En Cuba se detuvo varias veces. En 1992 se le entregó en el Aula Magna de la Universidad de La Habana el título de Doctor Honoris Causa en Ciencias Biológicas.
En sus palabras de agradecimiento dijo:
“Ningún gigante será capaz de sobrevivir solo y de prosperar por su cuenta, únicamente mediante el dominio del medio heterogéneo que nos rodea. El respeto mutuo por los deseos, los gustos y las necesidades de otras variedades biológicas, es tan necesario entre los individuos y las naciones como entre todas las demás especies".
El distinguido visitante regresó una vez más, en febrero de 2002, para la XI Feria Internacional de Libro de La Habana, de la que fue invitado especial. Poco después, el 18 de abril de ese año, murió.
Ojalá esta celebración se convierta en inmejorable ocasión para la lectura o relectura de La Expedición de la Kon Tiki, de Aku Aku (1957), de Las expediciones Ra (1967) y varios libros más que harán vivir al lector inolvidables aventuras.
Que en Cuba también se le recuerde en ocasión de su centenario es la mejor prueba de que sus libros y aventuras quedan en la memoria de los lectores agradecidos.
Editado por: Dino Allende
