Esto también he sido. Esto soy y seré: Amaury Pérez Vidal
Admito mi inseguridad al redactar estas pocas líneas, las he escrito y reescrito innumerables veces y, para ser sincero, no estoy del todo conforme con mis resultados. Pero qué remedio queda, no se va a la fiesta de los amigos con las manos vacías, al menos eso decía siempre mi padre, que era un hombre muy sabio.
Y aquí estoy escuchando a Amaury desgranar, emotivo y temperamental, pero atinado y sobrio, si eso fuera posible, estos sonetos de maravilla, que no me sorprenden. Nada ya a esta altura de mi amistad con el autor de Acuérdate de abril, puede librarme de esa sensación de susto permanente, cuando acudo a sus presentaciones, ya sean musicales o literarias. Amaury es un creador en el sentido más amplio que esa palabra tiene y como tal se expresa y se comporta en todas las facetas de su, para nada, sosegada vida.
Es un trabajador incansable y perfeccionista, que no acepta los límites ni huye de los desafíos, aquí con este poemario, de próxima aparición, Destinatarios, da muestras palpables de ese empecinamiento creativo y se atreve con una de las más difíciles modalidades de la poesía rimada el soneto y sale airoso de este lance, qué duda cabe. Ya dije que no estaba sorprendido, pero debo confesar públicamente que me dejó bien impresionado.
No seré muy explicito al referirme al poemario, Marilyn Bobes lo hace magistralmente en su prólogo y no quiero pecar de redundante. Solo diré que están incluidas todas y cada una de nuestras más personales y universales inquietudes: el amor a la esposa fiel y dedicada, a los hijos, los amigos y también ¡cómo no! a los enemigos que ayer fueron y hoy tal vez ya no lo son, las mascotas, la duda, la incertidumbre, la certeza, el temor y la añoranza. Amaury cree a fin de cuentas en el amor y la verdad, y lo hace evidente al apostar por la poesía, esa que comienza en todas partes y termina siempre en los papeles, la escena, los lienzos, las pantallas, la declamación, las confesiones y los pentagramas.
Felicitó a Marilyn por esa inextinguible vocación de servicio al preservar este espacio –Jueves de literatura– en el que se han dado cita innumerables creadores y artistas de gran valía y por dedicarlo, en esta ocasión, a los "destinatarios" de Amaury Pérez Vidal y hacer de esta manera visible este empeño de nuestro amigo queridísimo, para que el tiempo, el implacable, el que no vuelve, lo asista y ayude en acomodar sus fértiles y cuantiosas horas.
