Norberto Codina y una mirada a la poesía cubana
El último encuentro del espacio Gracias a la vida, conducido por la escritora Lina de Feria, tuvo como invitado al creador Norberto Codina, quien regaló al público una muestra de su obra y compartió su visión sobre la poesía cubana contemporánea.
“La poesía cubana está siempre en movimiento”, fue la respuesta del poeta y editor Norberto Codina cuando la también escritora Lina de Feria quiso conocer su valoración sobre el estado actual de la lírica en la Isla. “En cualquier lugar del país se encuentran creadores de gran talento”, agregó el autor en el espacio Gracias a la vida, que lo tuvo como invitado el pasado 16 de octubre.
Para el reconocido intelectual, quien durante 26 años ha dirigido la revista cultural La Gaceta de Cuba, el hecho de que jóvenes en lugares intrincados de la geografía nacional sean ganadores de premios literarios y muestren una sólida obra, permite mantener la esperanza en nuestro caudal poético.
En la Casa del ALBA Cultural, sede de la peña que conduce De Feria, Codina adentró al público en la magia de la poesía, tanto a través de sus consideraciones sobre ese género como por medio de la lectura de algunas de sus obras.
Según confesó el invitado, hubo un momento de su vida en el cual priorizó más el trabajo editorial que la labor creativa, pero desde hace algunos años ha retomado la escritura con más asiduidad. Sin embargo, aseguró, son dos actividades que se complementan, que se tributan mutuamente una a la otra.
Por eso, en él parece difícil delimitar al poeta y al editor, pues es como si se combinaran indisolublemente el hacedor de versos y el maestro perspicaz, que sabe separar la flor de la hojarasca, reconocer aquello que merece ser leído y desechar los caminos trillados.
“Codina leerá siete poemas”, adelantó De Feria tras abordar su experiencia en el mundo de las letras y algunos elementos destacables de su biografía, como el hecho de que el escritor nació en Venezuela en 1951, pero desde 1959 vive en Cuba. Aquí ha publicado gran parte de sus libros, entre ellos Lugares comunes (1987), Cuaderno de travesía (2003) y Convexa pesadumbre (2006).
Pero la mejor carta de presentación no fue el inventario de sus obras, ni la enumeración de los premios y reconocimientos recibidos, sino los propios versos del escritor, esos que fueron escapándose poco a poco de su boca como si quisieran ser primero arrullo y después alerta, como si conjugaran al mismo tiempo el más íntimo de los secretos y la más pública de las verdades.
“Una cáscara de cebolla puede ser/ el atlas donde mi madre quiere descubrir mi paradero, / el destino que la hace llorar de un modo manso/ por mi prolongada ausencia/ mientras funda con sus provisiones/ la sabiduría diaria de la cocina”.
Así comenzó la lectura de poemas con los que embelesó al público. Fueron siete obras salidas del libro En el año del conejo, en el que hace un guiño al horóscopo chino y pone a los espectadores ante temas universales que llegan como cuestionamientos filosóficos o en la riqueza de la cotidianeidad.
Y todo eso en medio de un diálogo fluido, con una voz que se escucha más fuerte en esos momentos en los que se dirige a su hija y habla, en realidad, con todo un país: “Es la tentativa de cada generación/ de sentirse protagonista, aunque/ por breve tiempo./ Ya sea en la estancia de los cuatro grandes ríos/ el Sena, el Ganges, el Amazonas o el Almendares, en las/ lenguas sumerias,/ escandinavas o pontificias,/o en el claro acento del solar Pan con timba,/en las escenas cotidianas de la sobrevivencia, el tibiritábara, el luchar y/ el resolver,/ culturas insurrectas como/ el enigma y el riesgo/ de la comida de cada día,/ legumbres y cocidos/ como el húmedo y rasante presente de la nación".
“Mi generación se formó pensando que teníamos todas las respuestas, y después nos hemos dado cuenta de que son muchas más las preguntas”, expresó en declaraciones a Cubaliteraria al concluir la peña del pasado jueves.
A decir del creador, más allá de temas universales como el amor, la vida, la muerte, en la poesía realizada hoy en la Isla están también los temas de la Cuba actual, tanto de forma individual como de modo coral.
De acuerdo con Codina, el premio de poesía promovido por La Gaceta… desde hace 19 años ha tenido como galardonados una gran cantidad de autores jóvenes, y entre ellos se observa ese interés por abordar el contexto, por escudriñar su entorno.
“Las angustias e interrogantes que compartimos son características de esta etapa, se encuentran en las más recientes generaciones que cuestionan la realidad y se han dado cuenta de la importancia de las preguntas”, apuntó.
Editado por: Dino Allende
