Claude Simon: retrato de un escritor francés.
La literatura universal guarda entre sus estantes privilegiados las obras del escritor francés Claude Simon, Premio Nobel (1985), y quien ha sido sin dudas uno de los intelectuales más versátiles de las letras francesas. Nacido el 23 de octubre de 1913 en Antananarivo, Isla de Madagascar, su propia historia de vida es una gran novela que él fue dibujando en varias de sus obras, como testimonio ineludible de un talento original.
En más de una veintena de títulos, mucho tuvo que contar aquél hombre que pasó de sus estudios en Oxford y Cambridge a la lucha republicana en la Guerra Civil Española y en la Segunda Guerra Mundial, formó parte de la Resistencia Francesa, y viajó por Alemania, Italia, la Unión Soviética y Grecia.
De sus experiencias en la guerra surgieron algunos de sus mejores títulos, como Le Palace (El palacio, 1962) o Le jardin des plantes en 1997, relacionados con la España bélica. En 1960 se publicó su primer éxito literario, La Route des Flandres (La ruta de Flandes), el cual refleja la derrota militar francesa en 1940 y que le mereció al año siguiente el premio de la Nouvelle Vague.
Simon se perfilaba desde entonces como uno de los padres de la corriente llamada Nueva Novela o nouveau roman, un grupo literario emergido en Francia en 1950. En esta oleada se mencionan autores como Nathalie Sarraute, Robert Pinget, Samuel Beckett, Jean Ricardou, Claude Ollier, y de manera breve Michel Butor y Marguerite Duras.
Casi todas sus obras fueron publicadas por Editions de Minuit, un sello al cual le fue fiel este autor durante prácticamente toda su carrera literaria. En 1967 obtendría un nuevo galardón, el premio francés de vanguardia Médicis, por su libro Histoire (Historia, 1967), que cuenta un día cualquiera en la vida de un hombre joven. Esta obra le confirmó como autor de prestigio.
Cuando recibió el Premio Nobel, en 1985, el jurado destacó la calidad de sus novelas, “que combinan la creatividad del poeta y la del pintor al dar profundo testimonio de la complejidad de la condición humana”. Y es que Claude Simon fue también un gran amante de la fotografía y la pintura, incluso estudió esta última en varias academias y dedicó una parte de su vida a practicar ambas artes.
La Academia Sueca mencionó como su obra quizá más importante Les Géorgiques (Las Geórgicas, 1981), la cual abarca tres épocas distintas y en períodos de agitación y violencia —la Revolución francesa, la Guerra Civil Española y la Segunda Guerra Mundial— tres personajes viven sucesos y experiencias que parecen superponerse.
Cuando ya quizás el mundo no esperaba volver a ver su pluma corriendo por el papel, Claude Simon sorprendió a la edad de 88 años con su última novela, Le Tramway (El Tranvía, 2001), en la que evocó sus años de infancia y de vejez, y se describe a sí mismo como un autor “difícil, aburrido, ilegible y confuso”.
Editado por Heidy Bolaños
