Aparece Quaresma, el detective de Fernando Pessoa
La Editorial española Acantilado, ha publicado el volumen de relatos policíacos inéditos Quaresma, descifrador, del poeta portugués Fernando Pessoa (Lisboa, 1888-1935). Se trata del resultado de una ardua investigación hecha por Ana María Freitas, del Instituto de Estudos Sobre O Modernismo de la Universidade Nova de Lisboa, gracias a la cual se reúnen las novelas: El caso Vargas, El pergamino robado, Tale X/La muerte de don João, La carta mágica, El robo en la Quinta das Vinhas, La desaparición del doctor Reis Gomes, El caso del triple cierre o el robo en el Banco de Galicia, El caso de la habitación cerrada, El caso de la ventana estrecha, El caso del Banco de Viseu o el cajero invisible, Crimen, Cómplices o tribunal y El robo en la Rua dos Capelistas. Su edición en portugués se produjo en 2008, siguiendo la voluntad de Pessoa de publicar, en libro único, todos sus relatos policiacos, en su mayoría inconclusos, aunque su autor dejara claro el nombre del volumen entre sus apuntes.
Así comprobamos, con hechos concretos, que el gran poeta Fernando Pessoa fue un admirador confeso del relato policial, tanto como lector de Conan Doyle o Arthur Morrison, como en condición de autor. Lo consideró, sin embargo, como lo muestra uno de sus apuntes personales, un divertimento, o sea, que para él la lectura de novelas policiales era “uno de los pocos divertimentos intelectuales que persisten en lo que aún le queda de intelectual a la humanidad”. Dejó, también para la posteridad, esta serie de relatos incompletos protagonizados por el detective Abílio Fernandes Quaresma, que la crítica y los estudiosos de su obra han ignorado, privilegiando, como es natural, su poesía, que lo colocó en las más altas cumbres de la lírica del siglo XX en Occidente.
Acantilado ofrece, por primera vez en español, las aventuras de Quaresma, “médico sin clínica y descifrador de enigmas”, de quien el autor se declara un viejo amigo en el prefacio. Como Alberto Caeiro, Álvaro de Campos, Bernardo Soares o Ricardo Reis, heterónimos todos de Pessoa, Quaresma aparece como desdoblamiento más de la propia personalidad de quien, como dijera uno de sus más brillantes admiradores en Cuba, Luis Rogelio Nogueras, “tantas veces mintió sin faltar a la verdad”.
