La Gaceta de Cuba mira al teatro
“La Gaceta de Cuba se sabía en deuda con las artes escénicas cubanas y, en especial, con el teatro”. Así presentan sus editores la más reciente entrega (septiembre-octubre 2014) de esta publicación de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, que dedica sus páginas iniciales al fascinante y fabuloso mundo de la escena insular.
Son varios los textos que, bajo el título Teatro cubano: la isla y sus puertos, se encontrarán en el dossier que abre este número 5 del actual año. Aparecen artículos, comentarios, entrevistas, críticas, que, desde diversas miradas, se proponen presentar un acercamiento a esos procesos creativos que caracterizan los escenarios de la isla a inicios de un nuevo siglo y milenio.
La crítica y periodista Maité Hernández-Lorenzo –quien tuvo a su cargo la edición del dossier—, en “Los puertos de una isla”, versión de sus palabras en el Congreso de LASA, celebrado este año en Chicago, reflexiona sobre los intercambios de la producción escénica de la isla con otras zonas de la actual producción teatral del mundo.
En “Una primera foto colectiva”, el crítico Omar Valiño presenta a nuevos directores teatrales cubanos y comenta que “con el esfuerzo y el trabajo imperfectos, pero con resultados de la última década, se ha logrado dar impulso y techo al surgimiento de nuevos directores. (...) Sin los nuevos directores no se puede dibujar en esta hora el mapa teatral de la isla”.
Dos dramaturgos responden los cuestionarios de La Gaceta de Cuba: Abel González Melo, también director de escena y guionista de cine, es entrevistado por la crítica y profesora Marilyn Garbey; mientras que Rogelio Orizondo, además asesor de la Compañía Teatro El Público, conversa con la estudiante del Instituto Superior de Arte Ámbar Carralero.
Los novísimos y el teatro postdramático es el tema abordado por la estudiosa Yohayna Hernández en el ensayo “Salir del clóset (de lo dramático): aproximaciones a la escena impertinente” y acerca del reflejo de lo político en las piezas de los más jóvenes creadores escribe el investigador Andy Arencibia en “Estrategias y figuraciones escénicas de lo político”.
Al teatro de la diáspora se dedican, al cierre del dossier, dos textos firmados por profesoras e investigadoras residentes en Estados Unidos: Lilian Manzor revisa el teatro cubano producido en Miami desde 1959 y Carolina Caballero analiza la obra para la escena del dramaturgo cubano-americano Jorge Ignacio Cortiñas.
A propósito del centenario del natalicio del poeta, narrador, periodista, investigador, editor, pintor y animador cultural Samuel Feijóo, el segundo dossier de La Gaceta de Cuba, descubre, en palabras del poeta, periodista y editor Yamil Díaz Gómez, que “nos queda demasiado por desentrañar, nos falta mucho para conocer a quien fue –si perdonan lo rimbombante del calificativo— nuestro último romántico”.
Así, el poeta y traductor Edelmis Anoceto invita a redescubrir los valores de Beth-el, primer poema-libro del prolífico escritor, nacido en San Juan de los Yeras, en 1914, y fallecido en la capital cubana hace veintidós años, y el investigador Roberto Ávalos, en “Pintar el aire”, se encarga de revelar el alcance y trascendencia de la obra plástica feijosiana.
Pueden leerse también en este número 5 de la publicación, los poemas “Bajo el cielo de Coral Gables” y “Negras de Nueva York”, que pertenecen a la autoría de Arístides Vega Chapú, dueño de un personal y reconocido discurso lírico y autor, entre otros títulos, de los cuadernos El discreto encanto de los oficios y Paisaje de Occidente.
Otros poemas, que recibieron mención en el XIX Premio de Poesía La Gaceta de Cuba, de Legna Rodríguez Iglesias y Alejandro Ponce, son asimismo incluidos en estas páginas, junto a los relatos de Anisley Negrín y Sarima Proveyer que obtuvieron similar distinción en la vigésima convocatoria del Premio de Cuento de la publicación.
El poeta Pedro Antonio López Cerviño y el trovador José Aquiles Virelles, en “Al ritmo de los piladores de café: una conversación con el mítico Enrique Bonne”, presentan el diálogo sostenido con el autor, entre otras piezas antológicas de la música popular cubana, de Yo no quiero piedra en mi camino, Que me digan feo y Dame la mano y caminemos.
Crítica, sección habitual dedicada al ejercicio del criterio, cierra esta edición de La Gaceta de Cuba, en que, entre otras reflexiones, Nancy Morejón comenta una exposición del escultor Agustín Cárdenas; Berta Carricarte se acerca a la experiencia de la Salle Zéro, y Luis Álvarez Álvarez invita a leer Mito, verdad y retablo: el guiñol de los hermanos Camejo y Pepe Carril, de Rubén Darío Salazar y Norge Espinosa Mendoza.
Editado por: Dino Allende
