Michel Houellebecq marca su posición literaria en la derecha política
Soumission (Flammarion, 2015), la última novela del tan publicitado autor francés Michel Houellebecq, otrora informático del parlamento de su país, ha causado revuelo ya en su primer día de presentación al público, este miércoles siete de enero de 2015.
Se trata de una obra cuya trama se ubica en 2022, tras la victoria en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del ficticio partido político Fraternidad Musulmana, con la que se evita el triunfo de la formación ultraderechista de Marine Le Pen. El argumento transcurre en una Sorbona convertida en universidad islámica, un París donde se han prohibido los escotes y minifaldas, y mujeres subvencionadas para que abandonen el mercado laboral; todo, bajo la influencia de la integración a la Unión Europea de Turquía, Argelia y Marruecos. El protagonista, François, profesor de la universidad de la Sorbona que se especializa en el escritor decadente del siglo XIX Joris Karl Huysmans, es soltero, alcohólico y nostálgico de las mujeres sumisas a la antigua.
En el diario francés Libération, su director, Laurent Joffrin, ha destacado la conjunción de panfleto político a favor del partido Frente Nacional y la calidad literaria del texto, lo que conlleva un alto grado de sugestividad social.
En Soumission, la fragilidad política de 2022 se equilibra a la actual, por lo que, ante el riesgo de que el Frente Nacional se haga con el poder, el Partido Socialista y la conservadora UMP deciden, en nombre de la defensa de la construcción europea, apoyar a la segunda fuerza política del país, Fraternidad Musulmana, cuyo líder, Mohamed Ben Abbes, se convierte en presidente de la República. Ben Abbes y la Fraternidad Musulmana quieren una Europa cuyo centro sea el Mediterráneo y privilegian su proyecto educativo, con un proceso de privatización determinado por la formación moral religiosa, y la salida de las mujeres del mundo del trabajo y del espacio público, para consagrarlas únicamente a labores domésticas y familiares, con lo que el autor acentúa el elemento de temor en las normas occidentales de comportamiento. François renuncia a la propuesta que le hace Myriam, una antigua pareja judía que le sugiere partir con ella hacia la nueva realidad francesa de Israel, y en su lugar se convierte al Islam, lo que, entre otras cosas, le permite disponer de varias mujeres sumisas al mismo tiempo que soluciona su futuro económico.
Este libro de Michel Houellebecq aparece en un momento en que se tensan las expresiones islamófobas y crece el rechazo a los emigrantes en varias naciones de la Unión Europea. El filósofo Alain Finkielkraut, conocido por sus acusaciones al islamismo, al que considera un depredador del laicismo francés, así como por culpar a una parte de la izquierda por su “islamofilia”, al calor del conflicto entre árabes e israelíes, ha defendido la novela en una entrevista publicada por Le Journal du Dimanche, considerando “plausible” la circunstancia que la trama describe. Así, Houellebecq imprime una marca derechista a su obra literaria, colocándola al servicio comprometido de la campaña electoral del Frente Nacional.
Tomado del portal de la UNEAC
Editado por: Dino Allende
