Presentan la Gaceta 1 de este año
A sala llena, como suele suceder, fue presentada este lunes La Gaceta de Cuba en su entrega correspondiente a enero-febrero. Una revista que ha validado -y sobre todo valida- su razón de ser entre nosotros. Su vocación de imprescindible, de termómetro y somatón de los procesos culturales. Trasgresora a veces y polémica por naturaleza, es de esos compendios que se leen de punta a cabo.
Su presentador, el profesor, poeta y ensayista Leonardo Sarría abrió sus páginas con una inteligente disección donde no faltaron ideas propias sobre los temas, contrapunteos y acotaciones que hicieron valer más la moción que para iniciar el año nos propone La Gaceta.
Con cubierta e ilustraciones interiores del reciente Premio Nacional de Artes Plásticas Lázaro Saavedra, la revista incluye en su tripa un interesante y necesario dossier dedicado a Raúl Hernández Novás a cargo de la Doctora Vitalina Alfonso; otro, como continuidad de uno reciente, al teatro, punto propicio para el debate a partir de textos de Carlos Celdrán, Jaime Gómez Triana y Norge Espinosa y un tercero de estos platos fuertes dedicado a Lezama con las aportaciones de Caridad Atencio y Pedro Llanes.
Como siempre La Gaceta nos da muestras de recientes producciones de novela, cuento y poesía de prestigiosos creadores cubanos, sean cuales fueren sus edades y procedencias territoriales, entre los que encontramos a Reinaldo Montero, Manuel García Verdecia, Isaily Pérez (mención en el último Premio La Gaceta) y Carlos Esquivel.
Referencias muy actuales a las artes plásticas, la música, el cine, la danza y los libros no podrían faltar entre reseñas, notas, ediciones limitadas y otras de los segmentos de la revista. Oportuno también -y clarificador- el trabajo del fraterno Arturo Arango sobre un tema hoy en la palestra sobre el futuro del libro tal como le conocemos hasta ahora.
Por último, Aida Bahr y Pedro Pablo Rodríguez, conocidísimos intelectuales cubanos, ponen en blanco y negro importantes reflexiones sobre los momentos cruciales que se avecinan para la nación.
En fin, La Gaceta de Cuba de enero-febrero del 2015 es otro motivo para esperar un próximo número atento siempre al pulso, al latido y a las vibraciones internas de la cultura cubana.
Tomado del portal de la UNEAC
Editado por: Dino Allende
