Tratado para la reflexión
“Es un libro donde se concentra un grupo de tratados, con peso y densidad propias”, afirmó el poeta Rito Ramón Aroche durante la presentación en la sala Villena de la Uneac del libro Tratado del No (Letras cubanas, 2014), autoría del poeta habanero Ernesto García Alfonso.
Título que le valiera el Premio Pinos Nuevos 2013, es un volumen que intenta abrirse paso en el complicado panorama de la poesía cubana actual, sobre todo en la denominada vanguardia del momento, influenciada notablemente por algunos movimientos como los Novísimos y, el más significativo de ellos: Diáspora, según comentó Rito.
Experimentan estos versos esa implosión lírica y novedosa de los creadores más jóvenes y a la cual alude, el también poeta Roberto Manzano. Abundan en sus textos, muchas veces despojados de densidad tropológica, en abierto desafío a las normas, aquí dadas con cierto asedio borgiano, comentó el presentador.
De poesía densa, sucinta y a la vez sin hermetismo gratuito con gran capacidad de reflexión, catalogó el poeta Alberto Marrero, este cuaderno. Nota un afán de comunicación desde esa asociación de algunas de las grandes ideas del mundo oriental, apropiadas desde nuestra realidad local. Ningún poema, subraya, desborda la página gratuitamente: "no son poemas que se extienden ni se cortan, están en la medida exacta, ideas que dan la sensación de leer un solo poema.
Resultado de la subjetividad es la poesía de Ernesto, como el mismo afirmó; siempre pensó en una paciencia y equilibrio dados en la filosofía asiática; rechaza categóricamente los finales efectistas.
La presentación devino laboratorio sobre el enfrentamiento, acontecer y devenir contemporáneo de la poesía cubana.
Ernesto García Alfonso (La Habana, 1974). Poeta. Ganador del Premio Pinos Nuevos 2013 con el libro Tratado del No, publicado posteriormente por la Editorial Letras Cubanas. Poemas suyos han aparecido en algunos sitios en internet. Ha recibido otros reconocimientos entre los cuales destacan la Primera Mención en el concurso David de la UNEAC, 2011 y mención del concurso Luis Rogelio Nogueras, 2002. Ha sido presentado en los espacios literarios Aire de Luz y Torre de Letras conducidos por las escritoras Basilia Papastamatíu y Reina María Rodríguez, respectivamente.
