Las novelas de El Condado
Lorenzo Lunar se ríe de la tradicional novela policíaca cubana. No por gusto estudió el fenómeno y arribó a la conclusión de matar al policía que solo hablaba del cumplimiento del deber. Se ríe de otras muchas cosas: de que no debían mezclarse historias de amor y sexo en un texto policíaco, de la doble moral que permite oficializar la mentira... Se ríe hasta de sí mismo...
Así comentaba el narrador Mario Brito al presentar, en el tradicional espacio de promoción literaria Sábado del Libro, en la Calle de Madera de la Plaza de Armas, en el Centro Histórico de la capital cubana, El barrio en llama, trilogía de novela negra, de la autoría de Lorenzo Lunar, que, en la Colección Ficciones, se publica bajo el sello de la Editorial Oriente.
Son tres las novelas policíacas ahora reunidas en este volumen: "Que en vez de infierno encuentres gloria", Premio Brigada 21 a la mejor novela negra publicada en castellano en España en el año 2003, Premio Novelpol y mención especial del Hammett Iberoamericano; "La vida es un tango", y "Usted es la culpable", también reconocida con el Premio Brigada 21.
Las historias contadas en estas narraciones, cuyas tramas se entremezclan entre sí, se desarrollan en el barrio El Condado, de la ciudad de Santa Clara, en los difíciles y convulsos años noventa de la pasada centuria, y giran alrededor de la acción de Leonardo, jefe del Sector de la Policía, quien nació, se crió y vive en esa zona marginal de la urbe del centro de la isla.
En "Que en vez de infierno encuentres gloria", ya publicada antes en España y en Cuba, se presenta el asesinato del viejo Cundo y los desvelos de Leonardo, «un oficial diferente al de las novelas policíacas cubanas de décadas pasadas» —al decir de Mario Brito—, por desentrañar la madeja tejida en el barrio que le lleve a descubrir al criminal.
Publicada, igualmente, en dos entregas anteriores —por la editorial española Almuzara, en el 2005, y por el sello cubano Unión, tres años más tarde—, en "La vida es un tango", al jefe del Sector villaclareño le toca investigar un contrabando de gafas y encontrar el asesino de Maikel, cuyo cadáver aparece en uno de los puentes del barrio.
"Usted es la culpable", aparecida ahora por vez primera en la isla, cuya trama relata el hallazgo de un cadáver con la cabeza destrozada a martillazos, «funciona —también en criterio de Brito— como el capítulo final de una serie por entregas», en que «el lector sufrirá, junto a Leonardo, la decepción al descubrir el mimetismo de quienes nunca sospechó una traición y se sorprenderá con la dignidad de los que viven en ese monstruo que es el barrio».
Otras obras, galardonadas dentro y fuera de la isla, traducidas a varios idiomas —como recordaba Mario Brito—, avalan el prestigio del autor de El barrio en llama, quien «nos enseña historia y folclor, nos dice que el verdadero personaje protagonista es el barrio, un submundo poderoso que, si bien no nació con los noventa, tampoco ha muerto adentrado el siglo XXI».
Nacido en Santa Clara, en 1958, Lorenzo Lunar —quien ha recibido, entre otros reconocimientos, los premios de Novela Policial Aniversario de la Revolución e Internacional de relato policial de la Semana Negra de Gijón, este último en tres ocasiones— atesora una extensa bibliografía, en que aparecen títulos como el cuaderno de cuentos El último aliento y la novela Polvo en el viento.
Agradecía el narrador, en este Sábado del Libro, a muchos amigos y a muchas otras personas que han confiado en su obra a lo largo del tiempo, «porque hay cosas —afirmaba— que son consecuencia una de la otra: si yo no escribiera, no tuviera la cantidad de amigos que están hoy compartiendo conmigo este espacio; pero, si no tuviera estos amigos, yo no escribiera».
El autor de El barrio en llama reflexionaba en que los escritores son un vehículo: «cada día me veo más como un vehículo, como un puente entre las cosas que vivo, las cosas que decido escribir y las cosas que al final quedan escritas. Soy, definitivamente, un vehículo dentro de esa realidad que vivo y esa otra realidad que está en mis novelas».
«Es muy importante para mi —concluía Lorenzo Lunar— que, con estas novelas que ocurren donde nací, pueda no solo llegar al lector de Santa Clara, sino también al de Cuba y al de otros países, para así dar a conocer mi barrio, mi tierra, la gente con la que nací, crecí y jugué bolas... Esa gente con la que sigo ahora, después de viejo, tomando un vaso de ron, sentado en la esquina de la calle Real, cualquier domingo».
