La doncella y el unicornio
En el apartado Juvenil de la editorial Gente Nueva, y específicamente dentro de la Colección 21 -conjunto de osadas ediciones a cargo del escritor, promotor y periodista Enrique Pérez Díaz-, vio la luz en el año 2013 el libro titulado La doncella y el unicornio, original de Luis Rafael Hernández.
Este autor, nacido en Güines, actual provincia de Mayabeque, en 1975, cursó un doctorado en Filología Hispánica en la Universidad Complutense de Madrid y una maestría en Didáctica y Estudios Literarios en la Universidad de La Habana. Posee otras publicaciones en Gente Nueva, como las tituladas Perrín acude al llamado; Cuentos para dormir, publicada también en Caracas, Venezuela; Crece en mi cuerpo el mundo; Mulato, premio La Rosa Blanca; Piratas y corsarios del Caribe; El dueño de los caballitos, aparecida en Madrid, España; entre otras.
En la presente obra, el escritor profundiza en temas cruciales de la juventud cubana actual, donde los valores morales por momentos se desdibujan y se confunden. Con gran acierto psicológico, Hernández nos hace transitar por las acciones de una familia contemporánea inmersa en un entorno hostil, y manifiesta temas y problemas típicos de su medio como la emigración ilegal, la ausencia paterna, las difíciles encrucijadas a que se ven abocadas las madres solteras que se empeñan en criar bien a sus descendientes, el acoso de los padrastros abusivos, las contradicciones entre hermanos, la fragilidad y la fortaleza del amor, los bajos sentimientos de la venganza ante el rechazo, y muchos otros tópicos que un grupo humano puede sufrir en un breve lapso temporal.
El argumento se centra en los sucesos más relevantes de la vida diaria en vísperas de los quince años de Liz, joven que se encuentra terminando la secundaria; su hermano menor, un niño sin disciplina ni orientación; su madre, una mujer agobiada primero por los golpes del padre de sus hijos, luego engañada por la aparente suavidad de un hombre menor que ella, cuyo objetivo real es aprovecharse de la hija; y otros personajes que se irán incorporando en la medida en que avanza la narración, como el Dragón, supuesto amigo cuyo amor resulta envenenado por la envidia y los celos; Ada, la mágica señora que se muda al vecindario; y el Unicornio, misterioso joven que desempeñará un rol fundamental en la existencia de la muchacha.
Caracterizado por su narración ágil y fluida, sin baches dramatúrgicos, pletórico de giros inesperados, el libro nos proporciona el placer de la lectura y la profundidad de la reflexión más atrevida e iluminadora. El sistema de personajes está asentado en fuertes y bien construidos lazos que el escritor maneja con precisión. Nos sorprende a cada instante y potencia sabiamente situaciones de tensión alternadas con resoluciones que no siempre son las previstas o deseadas. El final, en parte abierto, constituye una propuesta de reflexión hacia aquellas zonas oscuras que siempre dejan algo de dolor, mas suavizado por la presencia de una esperanza siempre necesaria.
Luis Rafael -a secas, tal es su firma autoral- nos propone además meditar acerca de las conductas juveniles que florecen como retos al modo de vida adulto y a sus preceptos tenidos como normales. Tal es el caso de diversos comportamientos escolares, las fronteras y los sentidos bidireccionales del respeto, los tatuajes, el enfrentamiento a la intimidad sexual, y otras situaciones y procederes generacionales que resulta interesante contrastar y comprender.
La edición del interesante volumen fue realizada por Enrique Pérez Díaz, y cuenta con el diseño de la colección de María Elena Cicard Quintana, aunque esta vez el característico fondo blanco se colorea levemente. Las viñetas e ilustraciones interiores y de cubierta fueron creadas por William Ramírez Consuegra.
Invitamos a la lectura de La doncella y el unicornio, un libro cuyo centro temático es la adolescencia, pero que puede ser disfrutable por lectores de todas las edades, por su calidad y la amenidad de su texto.
Editado por Yaremis Pérez Dueñas
