As de Corazones, de Nelson Simón
En el año 2010, la editorial Cauce, perteneciente a la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) de Pinar del Río, la provincia más occidental de la mayor de las Antillas, presentó en su colección Almargen la primera edición del libro titulado As de Corazones, reditado dos años más tarde. Su autor es el multipremiado escritor Nelson Simón, a quien este texto le mereció el galardón del certamen Alcorta 2009, cuyo jurado estuvo integrado por los escritores y editores Soledad Cruz, Waldo González y Carlos Fuentes Rodríguez. La edición del volumen corrió a cargo de este último, la corrección fue realizada por Marilén Mendoza, y el diseño, por Lídice López Labrador. Por su calidad, este pequeño volumen fue blanco también del Premio de la Crítica del Instituto Cubano del Libro.
Las ilustraciones merecen un aparte. Deliciosas por su perfecto acabado y por el dominio evidente de luces y sombras, de valores en áreas y volúmenes, de la creación misma de actitudes y seres, gozaron de la inspiración de Raúl Martínez, quien muestra su talento lo mismo en el dibujo en blanco y negro que en color. A pesar de no disponer de los matices en las imágenes interiores, el creador logra una artisticidad sin igual en sus propuestas estéticas, algunas cercanas a la caricatura, otras a las metáforas.
El libro se divide a la mitad en partes nombradas con los numerales Uno y Dos. La primera parte incluye el relato titulado “Aquellos que de amor sembraron lirios”, frase de Miguel Matamoros que provoca un texto de lirismo exquisito acerca de una madre y su hija, de la pérdida y la ausencia, de la ayuda de la fantasía para sanar las heridas terribles que deja la muerte de un ser querido. Luego contrasta con “Historia de un beso”, simpático relato que recrea las emociones encontradas ante el primer beso, que supuestamente debe complacer a las dos partes involucradas y no siempre sucede así en nuestra adolescencia. Más adelante disfrutamos de “Seré eternamente tuya”, otro cuento que toma como protagonistas a estudiantes de secundaria, esta vez debatiéndose entre diversos grupos de presión, cada cual con criterios diferentes sobre el amor y la amistad, sobre todo cuando el personaje posee determinadas características físicas que lo disminuyen ante los cánones de belleza aparente, manejados por la mayoría de sus condiscípulos, como el ser negra de piel o tener que usar espejuelos graduados.
“Sagitario” es el último título de la primera parte, dividido a su vez en diez acápites que llevan la acción hacia un inesperado desenlace. Desborda humor e imaginación, pues el autor, identificado en una narradora en primera persona, quien resulta ser otra singular adolescente, adopta todo tipo de creencias y supersticiones de moda para adivinar la llegada de su primer amor.
La parte Dos está dedicada a los amores de otras edades menos juveniles, de otras épocas, pero iguales de profundos y verdaderos. Así se nos presentan los títulos “Valentín y Valentina”, y “Lilo y Nanana”, ambos rebosantes de poesía en un lenguaje más bien sencillo y certero, nada recargado, encargado de transmitir esa suave intimidad y sutil delicadeza a través del accionar de personajes que se yerguen como testigos de que estos sentimientos pueden florecer en cualquier instante y lugar de la vida.
Nelson Simón nació en 1965 y es una de las voces más reconocidas en la literatura infantil y juvenil cubana. Recordamos su premio La Rosa Blanca, otorgado en tres ocasiones: por la obra En el cofre de un pirata, de 1999, a cargo de la editorial pinareña Hermanos Loynaz; también por la obra Manuscritos de Pink Mountain, de 2006; y por Preguntas de Rocío, de 2007, a cargo de la casa editora Gente Nueva; su premio Oriente y de la Crítica en 2004 por Brujas, hechizos y otros disparates, de 2000, aparecido por la editorial madrileña Betania; y su Premio La Edad de Oro del año 2003 por Maíz desgranado.
As de Corazones, un pequeño tesoro literario para la infancia y la juventud, es disfrutable también por la adultez y la ancianidad, por su proyección profundamente humana y llena de sensibilidad. Entre sus encantos se encuentran las frases intencionalmente seleccionadas con que se inicia cada relato: versos de Amaury Pérez, Félix Pita Rodríguez, Silvio Rodríguez y otros autores cubanos que destacan por el empleo de ingeniosas imágenes en sus creaciones, lo cual enriquece la presentación de cada tema de esta preciosa obra, cuya lectura le sugerimos desde nuestras páginas.
Editado por Yaremis Pérez Dueñas
