La uruguaya Ida Vitale gana el Reina Sofía de poesía

La poeta uruguaya Ida Vitale es la ganadora del Premio Reina Sofía de Poesía, que concede Patrimonio Nacional junto a la Universidad de Salamanca al conjunto de una obra literaria. El fallo llega en el mismo año en el que Vitale ha recibido el premio Alfonso Reyes, el mayor galardón literario de su país de adopción, México.
La escritora, exiliada en México desde 1974, es una de las voces más exigentes en las letras latinoamericanas.
Se puede explicar a Ida Vitale de varias maneras. La primera tiene que ver con su biografía, marcada por la dictadura en Uruguay de los años 70. Vitale marchó exiliada a México en 1974. Ya era cincuentona y tenía una fama en la literatura de su país, en el que creció a la sombra de los Onetti, Vilariño, Mario Benedetti y Maggi pero tuvo la suerte de caer en el centro de la edad de oro de las letras del país. Octavio Paz la acogió en Vuelta y multiplicó su relevancia como poeta y ensayista.
El otro relato tiene que ver con su poesía: a Vitale se le ubica como a una poeta dedicada a indagar en el idioma y dotada de una mirada sensorial. De alguna manera, viene de Juan Ramón Jiménez y del modernismo y va hacia una poesía conceptual, muy exigente, más volcada en lo esencial que en la verbosidad clásica que solemos atribuir en España a los poetas latinoamericanos.
Tomado de El Mundo
