Hemingway, ese desconocido. La más reciente propuesta de Enrique Cirules

Como parte de la programación del recién clausurado 15 Coloquio Internacional Ernest Hemignway, fueron presentados dos libros relacionados con la vida y obra del genial novelista estadounidense: El último león, del periodista, investigador y docente argentino Ricardo A. Koon; y Hemingway, ese desconocido (Editorial Arte y Literatura, La Habana, 2015), del narrador, ensayista e investigador cubano Enrique Cirules, que obtuvo Mención Casa de las Américas en 2015.
En el caso del último título mencionado, nos hallamos ante un texto de 276 páginas y un breve, pero muy sugerente testimonio fotográfico, que nos acerca a distintas facetas de la vida y obra de Hemingway, desde una perspectiva que toma como epicentro la presencia del autor de The Old Man and the Sea (El viejo y el mar) e Islands in the Stream (Islas en el Golfo) en el archipiélago cubano; y entre aventuras, amores, intrigas y pasiones, rastrea los orígenes del mito en que se ha convertido uno de los más importantes narradores del siglo XX.
Durante la presentación, que contó con la presencia del autor, la editora Mónica Gómez López, Douglas E. LaPrade (profesor de la University of Texas Pan American y autor de uno de los epílogos del texto), cada uno de los ponentes expuso argumentos que, en esencia, reafirman el acierto de haberse publicado este volumen precisamente en Cuba. Así, Mónica comenzó agradeciendo a Cirules haber confiado en ella para realizar el proceso de edición de su libro; y a continuación expresó que el volumen aborda la relación de Hemingway con Cuba, un tema que, según ella, ha sido insuficientemente abordado por la historiografía cubana y foránea, incluidos en este último acápite reconocidos estudiosos y biógrafos del autor de Por quién doblan las campanas.
Por su parte, LaPrade hizo referencia al hecho de que, a lo largo de su obra, Cirules ha hecho énfasis en el estudio de las relaciones cubano-norteamericanas, desde que en 1973 publicara Conversación con el último norteamericano. De hecho, ya sea mediante el conjunto de entrevistas que en su momento le hiciera a William Stokes (miembro de una familia de colonos estadounidenses radicados en La Gloria City, al norte de Camagüey); o tomando como referente el contexto socio- político de la Republica neocolonial cubana desde finales de los años 20 hasta 1958, así como los primeros años del proceso revolucionario cubano iniciado en 1959; Cirules ofrece una visión muy crítica y documentada sobre los avatares de las relaciones entre ambos países y para ello toma como referentes los paradigmas que ejemplifican esa vinculación, tanto en sentido positivo (las simpatías de Hemingway, unidas a su comprensión sobre la tragedia social cubana en su etapa neocolonial), como en el aspecto más sombrío y nocivo de la misma (la actuación de la triada conformada por los intereses económicos, la comunidad de inteligencia y la mafia norteamericana, empeñados en imponer su hegemonía a través de lo que Cirules ha definido como “un nuevo esquema de dominación”).
La intervención de Cirules, sin dudas la más esperada por tratarse del autor de este libro, podríamos considerar que tuvo como eje la frase con la que terminó su comentario de presentación: “Hemingway fue un patriota norteamericano, un antifascista y un amigo de Cuba”.
Para probar la certeza de esta afirmación, bastaría con percatarse que durante su activa vida como escritor y periodista, el único lugar donde este autor residió de forma permanente y estable fue precisamente Finca Vigía, en San Francisco de Paula, Cuba. Fue en este país donde el autor de El viejo y el mar y A Moveable Fast (París era una fiesta) concibió gran parte de su amplia obra narrativa, en el que estableció vínculos con personalidades de la vida política y cultural (el pintor Antonio Gattorno, el poeta Nicolás Guillén y el cantante Ignacio Villa, Bola de Nieve, entre otros); al que le dedicó el Premio Nobel otorgado en 1954 y trató en momentos importantes de su devenir socio-político de forma respetuosa.
Fue Cuba el espacio geográfico donde Hemingway desarrolló su trabajo de inteligencia a favor de la causa antifascista durante la Segunda Guerra Mundial (Crook Factory o Fábrica de maleantes), su lucha activa contra los submarinos nazis que incursionaron en el Caribe a partir de 1942, la que a su vez sirvió de base para uno de los textos más esperados de este autor sobre esa contienda: The Sea Book, que finalmente fue sepultada por decisión expresa de Hemingway en la bóveda de un banco estadounidense en La Habana y, tras el suicidio del escritor, sacada de Cuba por su cuarta esposa, Mary Welsh, y finalmente publicada en 1970 con el título de Islands in the Stream, edición que Cirules no vacila en considerar como “corregida, mutilada, sustancialmente castrada”.
No resulta exagerado afirmar que este nuevo libro de Cirules resultará ciertamente un texto polémico en su tratamiento de una figura tan compleja como Ernest Hemingway, insertado en un período histórico tan convulso y polémico en la historia de Cuba; al igual que lo fue en su momento El imperio de La Habana (Premio Casa de las Américas 1993 y de la Crítica en 1994). Pero también constituye un material imprescindible para conocer con un mayor grado de objetividad los misterios y desafíos de un escritor comprometido con la realidad del tiempo que le tocó vivir.
Editado por: Nora Lelyen
