Premian el David 2015
En el día del asesinato de Frank País, 30 de julio, fueron dados a conocer en la sala Villena de la Uneac, los resultados del concurso que evoca su figura: Premios David 2015.
La premiación se enmarca en las actividades del 50 aniversario de otro certamen mayor: el Premio Uneac.
Se presentaron un total de 55 obras en tres géneros a competir: poesía, novela (literatura fantástica y ciencia ficción) y ensayo artístico literario.
En poesía, el jurado compuesto por Caridad Atencio, Daniel Díaz Mantilla y Leonardo Sarría, distinguió con el lauro principal a la obra "Historia Clínica", correspondiente a la poeta, narradora y cantautora habanera Grisel Echevarría y, fundamenta el mismo en la «eficaz fusión de una poesía existencial y a veces conceptual o metafísica, con manera experimental donde lo maquinal se enseñorea de las formas y el contenido».
En este mismo apartado obtuvieron mención las obras "Palomitas Company" y "Todos los predios", autoría de Marta Acosta y Yunier Mena, respectivamente. Llamó la atención que la mayoría de los concursantes (44) en este género fueron mujeres.
El jurado de novela estuvo compuesto por José Miguel Sánchez (Yoss), Elaine Vilar Madruga y Raúl Aguiar, quienes decidieron otorgar el premio a la obra "Nade", autoría de Malena Salazar Maciá por «crear una trepidante historia de persecución e intriga en un universo post-apocalíptico basado en la mitología egipcia».
Mención especial a Daniel E. Burguet por "Historia del más acá", menciones sin orden jerárquico a "El Cemí", de Iris Rosales y "Chunga Maya y otros relatos", de Alejandro Martín Rojas. En este género se presentaron 8 trabajos.
En el género de ensayo artístico literario, tres obras se presentaron a concurso. El jurado compuesto por Luis Álvarez, Sergio Chaple y Enrique Saínz, decidió dejar desierto el premio por «la insuficiencia de los análisis y la ingenuidad del discurso ensayístico».
Al dar las conclusiones del acto, el narrador, periodista y Premio Nacional de Literatura, Eduardo Heras León, quien, además, fue galardonado en la segunda edición del premio, realizó un bosquejo de la historia del certamen, medidor en sus años mozos de la literatura cubana y «escalón de la carrera literaria, permitía compartir con todas las luminarias del momento como Onelio Jorge Cardoso, Alejo Carpentier y otros más». Admitió que no siempre fue justa su premiación pero hoy va adquiriendo la valía de los primeros años, «seguiremos cuidándolo como lo que es: el hijo más preciado de la Sección de Escritores».
