Apariencias |
  en  
Hoy es viernes, 22 de noviembre de 2019; 1:12 PM | Actualizado: 22 de noviembre de 2019
<< Regresar al Boletín
No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 7 No 8 No 9 No 5 No 6 No 4 No 3 No 1 No 2
Página

Recuerdos sobre Fernando Aínsa

Virgilio López Lemus, 31 de agosto de 2015

¿Quién no sabe que Fernando Aínsa es uno de los mejores críticos literarios de América Latina? Cualquier buen investigador literario está familiarizado con su nombre, con sus obras. Cuando lo conocí en 1995, ya había yo visitado algunas de ellas, sobre todo su volumen imprescindible Identidad cultural de Iberoamérica en su narrativa (Madrid, 1986), que lo había convertido en uno de los ensayistas imprescindibles sobre la latinoamericanidad.

En ese año, organizamos en el Instituto de Literatura y Lingüística el coloquio internacional sobre identidades en literatura, con preferencia por los asuntos culturales y nacionales latinoamericanos. Lo invitamos. Accedió a venir y fue uno de los lujos teóricos del evento. No tenía yo tiempo para atenderlo tanto como quería, pero la entonces directora de la institución, dra. Yolanda Ricardo organizó un almuerzo de trabajo con Aínsa, y allí, en rica charla, sellamos una amistad larga y provechosa.

Fernando Aínsa estaba en su momento de más alta productividad creativa, había dejado de ser director de publicaciones de la Unesco, abandonó Paris y fijó su residencia en Zaragoza, España; recibió una herencia familiar en la provincia de Teruel, se incorporó de lleno a la vida cultural española y produjo algunos libros de mucho calado. Volvió a la narrativa, pero esta vez como narrador él mismo sobre emigrados latinoamericanos en Europa, y ya en el nuevo siglo habría de publicar tres libros de poemas. La diversificación de su obra borraba la catalogación de solo ensayista y crítico literario. También su labor como profesor universitario estaba en su momento capital. De modo que llegué a su encuentro cuando Aínsa alcanzaba un momento en que su nombre literario había crecido mucho. Pero es un hombre de humildades, de sencillez y sin falsedades de trato humano. De modo que, con intereses comunes, congeniamos mucho, conoció mis libros principales y mis investigaciones sobre identidad en la poesía cubana, compartió con el equipo de investigación del Instituto y luego de todo ello, tuvimos algún tiempo para un paseo por La Habana Vieja.

Nos reencontramos muchas veces más en Cuba y en España, hasta que en 1998 lo visité en su apartamento de Zaragoza y nos fuimos tres días a su bella casa campestre cerca del bello pueblo llamado Olinda. El sitio es paradisíaco, y tan tranquilo, que solo nuestras voces y el rumor del río adornaban de sonidos el paisaje. Su esposa Patricia y Fernando mismo, me trataron algo así como a huésped de honor, organizaron encuentros con intelectuales y profesores de literatura residentes en Zaragoza, y sobre todo caminamos mucho por las calles de la ciudad. Aínsa me llevó a conocer los sitios de estadía de José Martí en el centro histórico. Por mi cuenta, visité la hermosa y grande basílica de la Virgen del Pilar.

Recuerdo una anécdota graciosa, Aínsa es aficionado a la sauna, yo no. Tiene una muy buena en su casa de campo. Quiso que entrásemos a conversar en aquel vapor de fuerte calor, pero habiendo yo nacido en el Trópico no resisto esas subidas de temperatura, por lo que nunca he disfrutado de sauna alguna, entre las muy pocas en las que he entrado en mi vida. Pues bien, esa vez entramos. Pero a medida que el calor subía, yo me iba inquietando. De pronto, me paré y salí de allí con demasiada velocidad como para resfriarme, lo cual, por suerte, no sucedió, pero dejé al anfitrión con la palabra en la boca y asustado por mi reacción, para él insólita. No me invitó más a los placeres de la sudoración.

En 2008 y en 2009, cuando fui invitado como profesor en la Universidad de Rouen, compartí muchas veces con Aínsa, cuando él y su esposa viajaban a París, para quedarse en el apartamentico que posee en esa ciudad. De modo que ya establecida la muy buena amistad, se me ocurrió proponer la edición de un libro suyo, de textos literarios por entonces dispersos, en un volumen que editamos en la Editorial Arte y Literatura de La Habana, llamado Del topos al logos. Espacios del imaginario latinoamericano, y que tuvo muy buena acogida, porque se vendió con rapidez en las librerías cubanas. Ello fue motivo para que viniera de nuevo a La Habana.

Esta vez sí que paseamos por la ciudad. Salvo dos días que disfrutó en la playa, el resto del tiempo anduve con él y con su esposa por todas partes, incluso los acompañé a algunas de sus visitas privadas. Almorzamos dos veces en mi casa, Aínsa desarrolló entonces muy buena amistad con el poeta Alberto Acosta-Pérez y algunos amigos míos, fue a funciones de ballet del Gran Teatro de La Habana, vio una obra teatral, un filme cubano cuyo título no recuerdo, y sobre todo, anduvo la ciudad como si fuese la primera ocasión.

Durante los años en que hemos desarrollado nuestra amistad, Fernando ha dado a conocer algunas de sus obras capitales, como su novela sobre la inmigración El paraíso de la Reina María Julia (Bogotá y Madrid, 1995), y sus libros ensayísticos La reconstruction de l’utopie, con prefacio de Federico Mayor (París, 1997), editado en español como La reconstrucción de la utopía (Buenos Aires, 2000) y sus libros de 2002: Del canon a la periferia. Encuentros y transgresiones en la literatura uruguaya (Montevideo, 2002), Pasarelas. Letras entre dos mundos (París, 2002), y Travesías (Málaga, 2002). Todos estos libros consolidaban su papel de gran ensayista, mientras que, hombre de dos mundos, incorporaba su nombre a la literatura latinoamericana, uruguaya en particular, española y francesa, de modo que se convirtió en un autor referencial antes de que en Cuba publicáramos el citado libro, que tuve el honor de prologar. También luego prologué la primera edición de su libro de poemas Clima húmedo, editado en Venezuela y en España. Pero antes, el propio Aínsa había realizado un riquísimo prólogo para mi libro Narciso, las aguas y el espejo, salido en Las Palmas de Gran Canaria en 2003, como resultado de haber obtenido en 2002 el Premio Internacional de Ensayo de Humanidades que otorga la Universidad Española de Estudios a Distancia (UNED) y el Gobierno canario. Ese prólogo apareció asimismo en la edición cubana, ampliada, de mi libro más querido.

De modo que la amistad se convirtió en colaboración. Cuando Aínsa enfermó gravemente por un cáncer que ha derrotado con tesón y buenos cuidados, me preocupé muchísimo. Habiendo nacido en España en 1937 se encontraba en su plenitud creativa, residiendo en su tierra natal, si bien Fernando se crió y desarrolló etapas fundamentales de su formación en Montevideo. De modo que en los años sucesivos iba a cumplir una difícil batalla contra los males del cuerpo, que incluyó problemas en el corazón y en otros órganos vitales. Ahí se mostró el valor del hombre. Ha enfrentado esos males no solo valientemente, sino que no dejó de crear, de escribir, de comunicarse con sus amigos e incluso de viajar, si bien dentro de Europa.

Me llevó al pequeño y sobrecogedor cementerio local de Olinda, donde me mostró los prolegómenos de la construcción de un panteón, en el área de su familia. Ojalá que demore mucho en tomarlo como residencia permanente. Una persona tan amante de la vida como Aínsa, debe durar mucho y para bien, su inquieto cerebro está procesando datos como una máquina eficiente y creativa. En 2009 nos despedimos en una estación de trenes de distancia, en París. Desde entonces no nos hemos vuelto a ver, pero sí a escribir, a intercambiar libros y a sabernos sagradamente amigos solo un poco distantes por separación de un océano y tierra continental.
 

María Virginia y yo
Sindo Pacheco
K-milo 100fuegos criollo como las palmas
Francisco Blanco Hernández y Francisco Blanco Ávila
Enlaces relacionados
Reforma constitucional
Decreto No. 349
Editorial Letras Cubanas
Editoriales nacionales
Editorial Capitán San Luis
 
Página
<< Regresar al Boletín Resource id #37
No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 7 No 8 No 9 No 5 No 6 No 4 No 3 No 1 No 2