Poesía y existencia
Hombres y mujeres de esta ciudad, aunados por la poesía, coincidieron en el Grupo de creación poética de la Fundación Nicolás Guillén, invitados a leer recientemente en Jueves Literario, espacio auspiciado por la Asociación de Escritores de la UNEAC en la sala Caracol de dicha institución.
La vida propia y la que el entorno citadino de la capital del país les propicia, aumentan el ejercicio poético de estas personas comunes que más allá del su formación (militares, actores, trovadores, hasta un conductor de tren) alcanzan un nivel impresionante en su poesía, el cual se evidenció en la recepción del público asistente.
Es el caso de los poetas Omar Herrera, Helen Cairo y Gilberto Carballosa, poetas que, en representación del grupo, leyeron de su poesía. Herrera, como Quijote del verso, canta a la ciudad y al hombre que la puebla desde todas las aristas que le envuelven -el amor, el desamor, la distancia-; cada calle y lugar donde la poesía hace eco en esta capital, le debe reverencia. Cuenta con un libro publicado y sus poemas aparecen en varias antologías dentro y fuera del país; son escudo, manto y cielo, según advertimos los presentes.
Gilberto Carballosa, además de poeta y promotor cultural, es practicante de la Regla de Palo Monte, religión de origén bantú que forma parte del legado cultural de Africa. A esa religión y al amor que profesa por la misma, dedica su poesía. Los llamados nfumbes, espíritus de los fallecidos, son llamados a discursar en sus textos que abarcan también las clásicas preocupaciones del hombre: la guerra, la paz, la unidad entre todos los hombres. Igualmente ha publicado en varias antologías.
Helen Cairo es profesora de inglés en la Universidad de La Habana. Su poesía aborda lo intimista y lo social, sin depreciar por supuesto, la mirada hacia la mujer. Varios poemas suyos fueron escuchados con placer por los asistentes. Su poesía ha formado parte de revistas cubanas como La Isla Infinita y de varias antologías.
Simultáneamente a la lectura, sobre la pantalla de la sala Caracol corrían imagenes del documental Junto al poeta, el hombre, realizado por la actriz y directora Claudia Rojas. Toma nombre de un verso de Nicolás Guillén y exalta esa dualidad de ser y verso, indisolubles las dos y que resume el acontecer de esta cofradía de hombres y mujeres que por más de 15 años se reúnen cada jueves en la sala que lleva el nombre del Poeta Nacional en la sede de la UNEAC, dirigidos por alguien que ha sido el alma y guía de esta hermandad: la reconocida actriz y teatróloga Aries Morales.
Varios de los integrantes de este grupo son miembros del movimiento Poetas del Mundo y Poetas por la Paz. Han obtenido premios significativos en certámenes nacionales, como es el caso de Luisa Oneida Landín y Natacha Santiago, esta última compartió sus últimos trabajos recientemente en el mismo espacio.
Resultado del accionar poético de estos amantes de la poesía es el cuaderno Como cada jueves: poesía emergente en La Habana (Universidad Autónoma de Barcelona, 2009), selección de textos de más de una veintena de miembros del Grupo de creación poética, editado en España.
